Beca universitaria de 100% devuelve esperanza a joven tras 18 años en adicciones
Un joven que pasó casi dos décadas atrapado en las adicciones, recibió una beca del 100 por ciento para estudiar una licenciatura en Monclova, marcando un cambio radical en su vida.
Tras concluir la preparatoria dentro de un centro de rehabilitación, ahora tendrá la oportunidad de iniciar la carrera de Derecho, en un caso que refleja el impacto humano de la educación como herramienta de transformación social.
La historia de Jorge Rivera Campos se ha convertido en un símbolo de esperanza, luego de que una institución universitaria y un centro de rehabilitación unieran esfuerzos para brindarle una segunda oportunidad.
El apoyo total en sus estudios representa no solo un logro académico, sino el resultado de un proceso largo, complejo y lleno de retos personales.
El rector Julián Borjas Ramos destacó que detrás de esta beca hay una convicción profunda de que las personas pueden reconstruir su vida si encuentran respaldo y oportunidades reales. Subrayó que este caso es el primero de varios que se buscan impulsar bajo este modelo de colaboración.
“Entregamos esta beca como un acto de confianza en alguien que decidió cambiar su historia. Sabemos que como él, muchos jóvenes necesitan una oportunidad para demostrar que pueden salir adelante”, expresó.

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El centro “Esperanza y Amor” informó que ya se aplicaron exámenes de diagnóstico para conocer el nivel académico de cada interno.De la oscuridad a una nueva oportunidad de vida
El camino de Jorge no ha sido sencillo. Durante 18 años enfrentó una lucha constante contra las adicciones, marcada por momentos difíciles tanto para él como para su familia. Sin embargo, su ingreso a un centro de rehabilitación cambió el rumbo de su historia.
Ahí no solo encontró apoyo para dejar atrás el consumo, sino también la posibilidad de retomar sus estudios. La incorporación de programas educativos dentro del centro le permitió concluir su preparatoria, paso fundamental para acceder a esta nueva etapa.
El pastor Valentín Bustos, responsable del centro, aseguró que estos logros son resultado del acompañamiento integral que reciben los internos. Destacó que la educación abre puertas que antes parecían cerradas.
“Hoy no solo está libre de adicciones, también tiene un propósito. Eso es lo que buscamos, que cada persona recupere su dignidad y encuentre un camino distinto”, afirmó.
Una familia que nunca dejó de creer
Para la familia de Jorge, este logro representa una recompensa a años de esfuerzo, paciencia y fe. Su madre, Mariela Campos Pecina, relató que el proceso estuvo lleno de momentos difíciles, pero nunca dejaron de brindarle apoyo.
Explicó que todos los días fueron una batalla emocional, en la que las palabras de aliento y la cercanía familiar jugaron un papel clave. Hoy, ver a su hijo con metas claras y nuevas oportunidades es motivo de orgullo.
“No es fácil, pero siempre estuvimos ahí. Hoy verlo superarse nos llena de felicidad”, compartió.
El propio Jorge reconoce que su historia pudo haber tenido otro desenlace, pero decidió buscar ayuda y aferrarse a la posibilidad de cambiar. Asegura que hoy se siente capaz de construir una vida distinta.
“Viví 18 años en la adicción, pero ahora sé que sí se puede salir. Quiero que otros sepan que no están solos”, expresó.
Este caso refleja cómo la suma de voluntades entre instituciones, especialistas y familias puede cambiar destinos. Más allá de una beca, se trata de devolver esperanza, dignidad y futuro a quienes buscan una segunda oportunidad.