Bosque de signos: la poética visual de Alejandro Pérez Cervantes
Su mirada es un verso congelado en el tiempo, un canto estático lleno de significado y profundidad. A través de la fotografía documental, Alejandro Pérez Cervantes (Saltillo, 1973) logra un registro de hechos cotidianos, tradiciones y expresiones artísticas. Cada una de sus imágenes echa raíz en la realidad para luego emerger de ella y formar un Bosque de signos, tal como el artista coahuilense ha titulado a su más reciente libro donde lo visual y la literatura convergen.
“Bosque de signos es mi primer fotolibro, uno de mis proyectos más personales que recupera mi trabajo fotográfico de las últimas dos décadas. Como sabes, a la par de mi trabajo como autor, como escritor, como ensayista, narrador e investigador de la imagen y de temas relacionados a la literatura y a la cultura, ahí hay una obra fotográfica que se fue construyendo a lo largo del tiempo”.
Alejandro Pérez Cervantes propone una fotografía que responde a ciertas inquietudes que lo habitan desde hace años: la ciudad, la soledad citadina, la idea de la modernidad en el noreste de México atravesada por la industria y la frontera. Pero también los entornos rurales, provenientes de la migración del campo y las periferias.
“Entonces, todas estas contradicciones, todas estas mezclas de estos personajes y de estos paisajes que he ido recolectando a lo largo del tiempo, a través principalmente de una obra fotográfica en blanco y negro, decidí reunirlas en este libro que hace varios años se pensó y se concibió”.
El título del fotolibro responde, en parte, a un verso del poeta francés Charles Baudelaire, quien en su poema Correspondencias, versa que el hombre atraviesa bosques de signos. A Alejandro Pérez Cervantes le agrada la figura del flâneur, del paseante de la ciudad, del transeúnte, de un testigo que vive su entorno a través de los ojos.

“Va viviendo la ciudad, va viviendo estos contrastes, viviendo una especie de pesca sensorial a través de este bosque de estímulos, de imágenes, de contrastes. Y ese es el centro, la intención principal de este libro”.
Además, el autor ha puesto a sus imágenes a conversar con una serie de escritores nacionales. En Bosque de signos, las fotografías son acompañadas por literatura. En las páginas aparecen Agustín Cadena, Daniel Bencomo, Julio Rangel, Alejandro Badillo, Argelia Dávila, Luz María Fuentes, incluso los laguneros Jaime Muñoz Vargas y Daniel Enrique Maldonado, entre otros.
“A estos amigos les puse a su consideración una imagen que les gustara y que, de alguna manera, les despertara la intención de generar un texto a partir de esta imagen como un diálogo desde la prosa, el ensayo, la narrativa e incluso desde la poesía”.
Alejandro Pérez Cervantes no quería que su libro fuese solo un catálogo de imágenes, sino que estas también generaran reflexiones y ejercicios literarios. Es otra forma de ver la ciudad y el entorno cotidiano, desde la palabra.
Entre las imágenes, destacan las fotografías que Pérez Cervantes ha hecho del Viacrucis del Barrio Ojo del Agua, en Saltillo. También su serie sobre músicos regionales titulada Con su música a otra parte, la cual en 2024 fue expuesta en la Fototeca Zacatecas y obtuvo el segundo premio de esa convocatoria. Otras series hablan desde la arquitectura, la migración, la religiosidad, deportes populares como la lucha libre o el futbol, espacios públicos e identidad norestense.
“Dicen que la poesía está hecha de ritmos y sonidos, pero creo que también está hecha de imágenes; nos afloran imágenes a través de la palabra. Y creo que también, a través de la imagen, florece una serie de narrativas, de discursos, de asociaciones, de referencias e interconexiones”.
