Brote de ciclosporiasis en Míchigan suma 11 mil casos y dos muertes
El brote de ciclosporiasis en Míchigan, Estados Unidos, ya provocó la muerte de dos personas, informó el Departamento de Salud del estado, que señaló que ambos pacientes tenían enfermedades subyacentes graves que pudieron complicarse por la infección y la deshidratación asociada.
Las autoridades indicaron que no darán a conocer más detalles sobre los fallecimientos, pero precisaron que la ciclosporiasis no suele ser una enfermedad mortal y que los decesos relacionados con esta infección son poco frecuentes en Estados Unidos.
La enfermedad es causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que afecta principalmente al intestino y puede provocar síntomas como diarrea, náuseas, pérdida de apetito y malestar gastrointestinal.
Brote de ciclosporiasis supera los 11 mil casos en Míchigan
De acuerdo con el Departamento de Salud de Míchigan, el estado acumula 11 mil 234 casos relacionados con el brote, además de 193 hospitalizaciones registradas hasta el 30 de julio.
A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportaron 6 mil 707 casos confirmados mediante pruebas de laboratorio hasta el 28 de julio.
Además, más de 11 mil 500 casos adicionales permanecen bajo investigación o pendientes de confirmación.
¿Por qué la ciclosporiasis puede ser más grave en algunas personas?
Especialistas de la Universidad de Binghamton y la Universidad Estatal de Nueva York explicaron que la gravedad de la infección depende en gran medida de la respuesta del sistema inmunológico de cada paciente.
El parásito Cyclospora cayetanensis invade las células que recubren el intestino delgado, por lo que parte de los síntomas aparecen como resultado de la reacción del organismo para combatir la infección.
Los grupos con mayor riesgo de presentar cuadros prolongados o complicaciones son:
- Niños menores de cinco años.
- Adultos mayores.
- Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
En pacientes con defensas bajas, la infección puede generar una mayor presencia del parásito en el organismo, síntomas persistentes y posibles recaídas.
No existe vacuna contra la ciclosporiasis
Actualmente no existe una vacuna para prevenir la ciclosporiasis. El diagnóstico se realiza mediante análisis de muestras de heces y el tratamiento recomendado consiste en un antibiótico que suele administrarse durante siete a diez días.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener medidas de higiene, especialmente el lavado adecuado de manos y el consumo seguro de alimentos y agua, para reducir el riesgo de contagio.
El brote de ciclosporiasis en Estados Unidos continúa bajo vigilancia mientras autoridades de salud investigan el origen de los contagios y la evolución de los casos.