Edmundo, Gaby y Ruth.
Cada domingo, desde temprana hora, corredores de distintas edades se reúnen para participar en las tradicionales carreras que ya se han convertido en un punto de encuentro para quienes disfrutan del deporte y la vida activa. Con entusiasmo y determinación, los participantes recorren cada kilómetro demostrando que la constancia, la disciplina y el amor por el ejercicio son claves para fortalecer tanto el cuerpo como la mente.
Pero en estas jornadas no solo destacan quienes corren. A lo largo del recorrido también se hace presente el apoyo de familiares y amigos que acompañan, animan y celebran cada paso. Entre aplausos, palabras de aliento y sonrisas, se crea un ambiente de convivencia que motiva a los corredores a seguir adelante y alcanzar sus metas. Así, cada domingo se convierte en una oportunidad para compartir, fomentar hábitos saludables y fortalecer los lazos que se construyen alrededor del deporte.



