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Cartografía del riesgo invisible

Manuel Valencia Castro

Resulta a veces difícil de comprender que bajo nuestros pies estén ocurriendo procesos que nos afectarán de una u otra forma. Con la lectura de los dos artículos citados en la columna anterior, nos queda más o menos claro que la distribución espacial de la contaminación orgánica e inorgánica es un signo de la relación entre sociedad y territorio.

Las investigaciones muestran en mapas la concentración de contaminantes en distintos puntos del acuífero, mostrando patrones y zonas críticas. Nos muestran también o por lo menos así lo entiendo, que la contaminación no es homogénea ya que depende de factores como la geología, de los gradientes hidráulicos que dan origen a la dirección del flujo subterráneo y otros factores como el uso del suelo. Este último fundamental en la explicación de la contaminación por pesticidas.

El agua que se infiltra en algún punto de recarga lejano, puede viajar lentamente y en el camino mancharse con algún pesticida y aparecer más adelante en algún pozo comunitario, como de hecho ocurrió en 5 pozos de uso urbano.

Bajo la tierra ocurren corrientes invisibles que arrastran los contaminantes bajo tierra, En el estudio de contaminación inorgánica se "evaluó el espectro de elementos potencialmente tóxicos y se identificaron distintos patrones espaciales de exposición.

La contaminación del agua subterránea no se distribuye de manera uniforme se mueve como un tejido invisible bajo tierra, esto se confirma cuando en el estudio de contaminación inorgánica se dice: "El análisis de concentraciones medianas (promedio) por subcuenca hidrológica evidenció una marcada heterogeneidad espacial, lo que permite realizar comparaciones significativas entre unidades hidrogeográficas y respaldar las evaluaciones de riesgo para la salud a escala regional." Precisamente este estudio dividió la Cuenca RH36 se dividió en tres subcuencas para el análisis espacial: la Subcuenca río Nazas-Canal Santa Rosa, Subcuenca Río Nazas -Los Ángeles y la Subcuenca R, Aguanaval- Nazarenos, la primera Incluye los municipios de Francisco I. Madero, Gómez Palacio, Torreón y Tlahualilo; la segunda incluye al municipio de Lerdo; y la última a los municipios de Matamoros, Torreón, Viesca, Lerdo y General Simón Bolívar. Todos los valores incrementales de riesgo de cáncer a lo largo de la vida por exposición al arsénico en adultos en las tres Subcuencas superaron por mucho el umbral de riesgo aceptable, siendo la Subcuenca hidrológica R. Nazas-Los Ángeles la que presentó el mayor riesgo promedio.

El Índice de Riesgo no cancerígeno para niños y adultos en las en las tres Sub cuencas hidrológicas superó el nivel de referencia por encima del cual los riesgos para la salud pueden considerarse significativos, siendo mayor el riesgo en niños. Nuevamente la subcuenca hidrológica R. Nazas-Los Ángeles presentó los valores de riesgo más altos, especialmente en el grupo pediátrico.

Bajo la tierra, el agua guarda memoria de nuestras acciones: cada gota arrastra huellas invisibles que se esparcen como raíces ocultas. La contaminación no se queda quieta, viaja silenciosa, enlazando campos y ciudades. Recordar su distribución es comprender que el subsuelo es un tejido compartido, y que proteger un punto es cuidar la totalidad del acuífero, como quien cuida un corazón que late para todos.

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Escrito en: Mhoni Vidente Signo del zodiaco Horóscopo Astrología

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