El obispo Luis Martín Barraza encabezó la imposición de ceniza en la Catedral del Carmen, marcando el inicio de la Cuaresma en Torreón con un llamado a la justicia, la misión y el compromiso social. (FOTOGRAFÍAS: EL SIGLO DE TORREÓN)
Con la imposición de la ceniza, la Diócesis de Torreón dio por iniciado el período de cuaresma, tiempo de preparación y reflexión que se hace rumbo a la Pascua, en donde se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Fue en la catedral de Nuestra Señora del Carmen, que el obispo Luis Martín Barraza concelebró la misa en la que bendijeron las cenizas que se impusieron a los fieles asistentes, así como los que acudirán durante el resto del día.

En su mensaje, monseñor:
“Como nos dice el Papa León, poner el Misterio de Dios en el centro de nuestra vida, tanto privada como en la vida social para ir de esa manera aportar a los cambios, las problemáticas sociales, violencia, hambre, que verdaderamente haya esos frutos durante esta Cuaresma”.
El obispo, comentó que su deseo es que durante este tiempo fuera un tiempo de misión e incluso recordó que recientemente se llevó a cabo el Encuentro Diocesano para hacer llevar a cabo las semanas misioneras. En ese tiempo, explicó, cada parroquia visitará por medio de sus agentes, a todas las familias de la comunidad, para sensibilizar el corazón para que de ahí puedan surgir iniciativas de cómo responder ante las necesidades de enfermedad, soledad, tristeza.

Sobre el tema del ayuno, más que de alimento, explicó sea aquel que sea con humildad, “hasta tener hambre y sed de justicia, que las cosas funciones conforme a la voluntad del señor”. Y también recordó el mensaje del Papa León, que en este tiempo se haga ayuno de las palabras hirientes y que sean consoladoras, que den ánimos.
Monseñor también pidió quitarse la idea de que con la imposición de la ceniza, será como un pararrayos o un exorcismo, o bien, no solo acudir si no hay una respuesta como el escuchar la palabra, acudir a misa, o bien hacer una obra de caridad.
