César Rodríguez World Press Photo
Cuando se habla de las raíces de la migración, es inevitable que la violencia y la precariedad económica surjan de inmediato en la conversación. Pero hay otra causa que suele omitirse, tal vez porque adquiere múltiples formas que, a pesar de percibirse como situaciones aisladas, en realidad son distintas caras de un mismo fenómeno: el cambio climático.
Según el último informe de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), los desastres relacionados con el clima han causado alrededor de 250 millones de desplazamientos internos —es decir, aquellos que se dan dentro de las fronteras de una nación—, cifra que rebasa la población de países como Brasil, Pakistán o Nigeria, que se encuentran entre los más poblados del mundo.
Sería fácil caer en la ilusión de que siempre han existido huracanes, sequías, lluvias torrenciales, inundaciones y temperaturas extremas; no obstante, hace tan solo unas décadas no ocurrían con la frecuencia, duración e intensidad con que se presentan ahora. Las consecuencias, por supuesto, también son cada vez mayores y se agravan año con año en todas las latitudes del planeta.
El fotógrafo César Rodríguez, oriundo de Tepic, Nayarit, ha documentado el impacto de este fenómeno sobre comunidades enteras en distintos estados de la república, como Tabasco, Veracruz, Chihuahua, Sonora y Nuevo León. Las imágenes capturadas conforman la serie México: un clima en transformación, que resultó ganadora en la categoría Proyectos a Largo Plazo para Norteamérica y Centroamérica del World Press Photo Contest 2026, el concurso de fotoperiodismo más importante a nivel internacional.
Este año se inscribieron al certamen tres mil 500 fotógrafos de 141 países, entre los cuales César fue el único mexicano que se registró.
De acuerdo con el jurado, “a través de imágenes poéticas y bien compuestas, el fotógrafo transmite los impactos de las presiones ambientales, las decisiones políticas y la falta de apoyo social. Al centrarse en comunidades pesqueras y poblaciones vulnerables de zonas urbanas, el trabajo ofrece un retrato matizado de cómo el cambio climático está remodelando la cultura y la vida cotidiana en la región”.

UNA MIRADA CERCANA
A diferencia de muchas imágenes de denuncia ambiental que solo muestran la transformación de los paisajes —como si la naturaleza fuera algo separado del ser humano—, las fotografías de César Rodríguez se centran en las personas que habitan esos lugares en violenta metamorfosis.
Impacta, por ejemplo, ver a un hombre que parece estar parado sobre las aguas de la costa de Tabasco, mar adentro, como si de un milagro se tratase. Sin embargo, se encuentra sobre un rompeolas que ha sido cubierto por el océano cuando debería alzarse varios metros por encima de la marea. Esto refleja la velocidad con la que se eleva el nivel del mar en el Golfo de México, la cual, de hecho, es tres veces superior al promedio global.
En otra imagen distópica, un niño sube la escalera de su hogar —o lo que queda de él—, cuyo primer piso ha quedado completamente inundado por las lluvias en Chalco, Estado de México.
En una más, un perro contempla la playa desde los restos de una casa que ha colapsado debido a la erosión marina de las costas de Veracruz.
Este enfoque acerca el problema a los espectadores y lo coloca en una perspectiva que, más allá de presentar los efectos de diversos desastres medioambientales, exige la creación y seguimiento de políticas públicas, así como la toma de medidas por parte del sector privado y la ciudadanía, para frenar un problema que ya ha desplazado a 2.7 millones de personas dentro del país.
Cabe destacar que, si bien todos los sujetos de las fotografías del mexicano son víctimas del cambio climático, no los presenta bajo una perspectiva revictimizante, pues algo esencial en su labor es conservar siempre la dignidad de aquellos con quienes trabaja.
“(Es importante) conocer sus historias, saber qué es lo que les está afectando y qué no les está afectando. Tal vez uno va a ir con algo preconcebido, una idea […], pero cuando hablas es totalmente diferente, entonces tienes que cambiar también tu narrativa, tienes que escucharlos. Sobre todo darles dignificación, darles un lugar y no retratarlos como tú crees que son”, expresó César Rodríguez en la conferencia de prensa previa a la inauguración de la exposición World Press Photo 2026 + El Archivo, en el Museo Franz Mayer de Ciudad de México.

UN LUSTRO DE INVESTIGACIÓN
César Rodríguez comenzó esta serie fotográfica hace cinco años, en Tabasco, donde se registró la primera comunidad (El Bosque) enteramente desplazada por el cambio climático en México. En aquel entonces la investigación formaba parte de un proyecto para la Cruz Roja, pero la continuó de manera personal con apoyo del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
“Siempre hay estudios que dicen que en 2030, en 2050, estas personas van a perder sus casas (por el cambio climático), pero, por así decirlo, todas las personas que he entrevistado y que visité están viviendo en el futuro, porque ya perdieron comunidades, ya perdieron casas, ya fueron desplazadas y es un tema muy delicado”.
Desde entonces no ha dejado de ir a distintas localidades del país para recabar más historias relacionadas con la crisis medioambiental. Varias de ellas las ha visitado más de una vez para documentar los cambios que ha habido en determinado periodo de tiempo.
“Regresar también a los mismos lugares me permite observar lo que está pasando. Hay unas fotos que tengo de cómo va avanzando el mar cada año, que son para mí muy impactantes”.
No ha sido tarea fácil, sobre todo tratándose de recorrer uno de los países más letales tanto para periodistas como para activistas ambientales, donde además se entrelazan cuestiones como el crimen organizado, que hacen que algunos efectos del cambio climático se vivan de forma más devastadora en algunas comunidades.
“Por ejemplo, cuando fue la sequía extrema en Monterrey, que llevaban cerca de un mes sin agua, yo ahí entrevisté a gente que traía pipas, cisternas de agua que iban repartiendo. Eran del ayuntamiento; iban a cierta colonia, a cierto barrio a llevar agua y en el trayecto gente armada lo cerraban y les decía: ‘Ustedes no van allá, van acá con nosotros’”.
Sin embargo, a pesar de las dificultades y del galardón obtenido, César Rodríguez no ha dado el proyecto por finalizado, pues el problema sigue.
México: un clima en transformación es un testimonio vivo de que la crisis climática es una realidad cotidiana para millones de mexicanos. La serie fotográfica es una invitación a mirar con ojos nuevos a quienes cargan con las consecuencias de una emergencia global que exige respuestas urgentes.