Chevron sube sus acciones ante posible apertura del petróleo venezolano a EU
Las acciones del sector energético en Estados Unidos registraron fuertes alzas en las operaciones previas a la apertura de este lunes, luego de que el presidente Donald Trump enviara señales de un posible giro en la política hacia Venezuela, lo que abriría la puerta a un mayor acceso de las empresas estadounidenses a las mayores reservas de petróleo del mundo.
El mercado reaccionó con optimismo ante la expectativa de que las medidas anunciadas contra el liderazgo venezolano permitan aliviar las restricciones que pesan sobre la industria petrolera del país sudamericano. En ese contexto, los títulos de Chevron —la única de las grandes petroleras estadounidenses con operaciones activas en campos petroleros venezolanos— avanzaban 7.3%. A su vez, las refinerías Phillips 66, Marathon Petroleum, Valero Energy y PBF Energy registraban ganancias de entre 5% y 16%.
El repunte se dio después de que Trump afirmara que Estados Unidos necesitaba “acceso total” a las vastas reservas de petróleo de Venezuela tras la detención del presidente Nicolás Maduro, lo que fortaleció las versiones de un eventual alivio a las restricciones para exportar crudo venezolano.
“Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura malograda, la infraestructura petrolera, y comiencen a hacer dinero para el país”, dijo Trump el sábado.
Venezuela fue en su momento una potencia petrolera. Durante la década de 1970 alcanzó una producción de 3.5 millones de barriles diarios, equivalente a más del 7% del suministro mundial. Sin embargo, en los años siguientes la producción se desplomó: cayó por debajo de los 2 millones de barriles diarios en la década de 2010 y promedió cerca de 1.1 millones el año pasado, apenas alrededor del 1% de la oferta global, como resultado de sanciones y una prolongada falta de inversión.
El crudo venezolano, caracterizado por ser pesado, agrio y con alto contenido de azufre, es especialmente apto para la elaboración de diésel y otros combustibles pesados, aunque con márgenes de ganancia más reducidos frente a otros tipos de petróleo, particularmente los provenientes de Oriente Medio.“Este tipo de crudo se ajusta bien a la configuración de las refinerías estadounidenses de la Costa del Golfo, históricamente diseñadas para procesar tales calidades”, dijo Ahmad Assiri, estratega de investigación de Pepperstone.
La posición de Chevron en Venezuela, sostenida gracias a una exención otorgada por Estados Unidos, la coloca como una de las principales beneficiarias inmediatas ante cualquier cambio en la política energética. Al mismo tiempo, las refinerías estadounidenses podrían verse favorecidas por una mayor disponibilidad de crudo pesado procedente de una región más cercana.
Pese al entusiasmo del mercado, analistas advierten que una recuperación sustancial de la producción petrolera venezolana no será inmediata, debido al complejo escenario político, el deterioro de la infraestructura y los efectos acumulados de años sin inversión sostenida.