Coahuila presenta crecimiento moderado y retos en la calidad del empleo
Coahuila cerró 2025 con un mercado laboral en expansión moderada, con avances en la reducción de la desocupación y la subocupación, pero con desafíos persistentes en la calidad del empleo y la informalidad. El dinamismo del sector terciario y el crecimiento en servicios profesionales y sociales contrastan con la pérdida de empleos en la manufactura y el comercio, reflejando una transformación en la estructura laboral del estado.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) reveló que, en el cuarto trimestre de 2025, la población económicamente activa (PEA) en Coahuila alcanzó 1.6 millones de personas, lo que significó un incremento de 49 mil respecto al mismo periodo de 2024. De ellas, 1.6 millones se encontraban ocupadas, 54 mil más que un año antes, con un repunte notable en el sector terciario.
La tasa de participación fue de 59.7 %, ligeramente inferior a la de 2024 (60 %). La PEA femenina sumó 647 mil personas y la masculina un millón, lo que refleja que 45 de cada 100 mujeres y 75 de cada 100 hombres en edad de trabajar participaron en la actividad económica.
El sector terciario concentró 59.2 % de la población ocupada, con un aumento de 71 mil personas en comparación con 2024. Destacaron los servicios diversos, con un alza de 29 mil, y los servicios profesionales y financieros, con 22 mil más. En contraste, la industria manufacturera perdió 3 mil empleos y el comercio retrocedió en 363.
La población ocupada trabajó en promedio 43.5 horas semanales. Más de la mitad (54.1 %) laboró entre 35 y 48 horas, aunque se observó un descenso respecto al año anterior. En cuanto al tamaño de las unidades económicas, los micronegocios absorbieron 32.1 % de la ocupación no agropecuaria, mientras que los establecimientos grandes concentraron 28.2 %. Los pequeños negocios fueron los que más crecieron, con 43 mil empleos adicionales.
La informalidad laboral continúa siendo un reto: 533 mil personas trabajaron en condiciones informales, lo que representó 33.3 % de la población ocupada. Aunque la cifra disminuyó en 13 mil respecto a 2024, sigue siendo un indicador de vulnerabilidad laboral. La subocupación también mostró una ligera mejoría: 83 mil personas, equivalentes a 5.2 % de la población ocupada, frente a 5.7 % del año anterior.
La población desocupada fue de 51 mil personas, con una tasa de 3.1 %, menor a la de 2024. Sin embargo, se observaron diferencias por género: mientras la desocupación femenina subió a 3.6 %, la masculina descendió a 2.8 %. En términos absolutos, las mujeres desocupadas fueron 23 mil y los hombres 28 mil.
La población no económicamente activa (PNEA) alcanzó 1.1 millones de personas, lo que equivale a 40.3 % de la población de 15 años y más. De ellas, 76 mil se declararon disponibles para trabajar, aunque sin buscar empleo activamente. La mayoría, un millón de personas, señaló no estar disponible por obligaciones familiares, impedimentos físicos u otras condiciones.