Coahuila resiente la baja automotriz, Durango se impulsa con minería
El dinamismo exportador de México registró un crecimiento de 17.9 por ciento anual en el primer trimestre de 2026, alcanzando un valor total de 158 117.5 millones de dólares.
Sin embargo, al observar el comportamiento de las entidades federativas, Coahuila y Durango presentan realidades contrastantes que reflejan tanto la fortaleza como los retos de la región norte del país.
Coahuila se consolidó como la tercera entidad con mayor participación en las exportaciones nacionales, al aportar 14 889 millones de dólares, equivalentes al 9.4 % del total.
No obstante, el estado registró una caída anual de -2.3 %, lo que evidencia un freno en su principal motor económico, la industria manufacturera.
De acuerdo a INEGI, el sector manufacturero representó 96.3 % de las exportaciones coahuilenses, con un valor de 14 338.3 millones de dólares, pero mostró una disminución de -3.9 % anual.
El subsector de fabricación de equipo de transporte, clave por la presencia de la industria automotriz, cayó -11.7 %, mientras que la fabricación de accesorios y aparatos eléctricos retrocedió -10.2 %.
En contraste, las exportaciones mineras crecieron 75.6 %, alcanzando 526 millones de dólares, y las agropecuarias aumentaron 24.5 %, aunque con un peso marginal en el total.
Durango, por su parte, se ubicó en el lugar 20 nacional con exportaciones por 781.8 millones de dólares, lo que representa apenas 0.5 % del total.
Sin embargo, mostró un crecimiento anual de 11.8 %, impulsado principalmente por el sector minero, que aumentó 83.7 % y alcanzó 203.9 millones de dólares.
Las exportaciones manufactureras, que aportan 69.9% del total estatal, retrocedieron -1.2 %, mientras que las agropecuarias se desplomaron -62.1 %.
Este comportamiento refleja la dependencia de Durango en la minería metálica y no metálica, así como la necesidad de diversificar su base exportadora hacia sectores de mayor valor agregado.
A nivel nacional, las exportaciones manufactureras representaron 92.3 % del total y crecieron 19.9 % anual, confirmando su papel como motor de la economía mexicana.
Sin embargo, en Coahuila y Durango se observa un desempeño desigual, mientras el primero enfrenta caídas en sus subsectores más estratégicos, el segundo depende cada vez más de la minería para sostener su crecimiento.
El contraste entre Coahuila y Durango plantea un desafío para la competitividad de La Laguna y del norte del país.
Coahuila, pese a su peso nacional, debe atender la desaceleración en la industria automotriz y eléctrica, sectores que concentran gran parte de su fuerza laboral y cadenas de suministro.
Durango, en cambio, requiere fortalecer su sector manufacturero y agropecuario para reducir la dependencia minera y ampliar su participación en el comercio exterior.