Cofepris detalla cómo clasificar correctamente un suplemento alimenticio
La presentación de un suplemento alimenticio define su correcta clasificación y su consumo seguro, asegura la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios).
Estos insumos se administran únicamente por vía oral en formas farmacéuticas como cápsulas, tabletas, polvos, jarabes, soluciones, suspensiones o emulsiones, y no deben confundirse con otras categorías de productos.
Guía para identificar suplementos alimenticios
La Cofepris tiene una guía no regulatoria para la clasificación de producto como suplemento alimenticio, con el fin de identificar presentaciones autorizadas y tomar decisiones informadas.
La Guía Completa puede ser consultada a través del Código QR que a través de una imagen te presentamos.
Con ello se busca proteger la salud de la población mediante el cumplimiento riguroso de las normas establecidas en la Ley General de Salud, así como en el Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios y los acuerdos subsecuentes en materia de aditivos y plantas permitidas.

Los cuatro apartados para la clasificación
La clasificación de un producto se fundamenta en un formato de cuatro apartados esenciales que deben cumplirse de manera íntegra.
Ley General de Salud
El primer apartado corresponde a las disposiciones de la Ley General de Salud, donde se establece que los productos deben estar formulados a base de hierbas, extractos vegetales, alimentos tradicionales, deshidratados o concentrados de frutas, con la finalidad específica de incrementar la ingesta dietética total, complementarla o suplir alguno de sus componentes.
Asimismo, se estipula que los artículos no pueden contener sustancias que excedan los límites permitidos ni ingredientes prohibidos por la ley.
Reglamento de Control Sanitario
El segundo apartado del formato normativo se centra en el Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios, el cual fija los límites y características que deben cumplir los insumos comerciales.
Según este ordenamiento, los productos pueden estar constituidos por carbohidratos, proteínas, aminoácidos, ácidos grasos, metabolitos, plantas, hierbas, algas o alimentos tradicionales deshidratados.
Del mismo modo, se prohíbe tajantemente atribuirles a estos artículos propiedades terapéuticas, preventivas o rehabilitatorias en su formulación o publicidad, ya que estas características corresponden exclusivamente a los medicamentos y tratamientos médicos formales.
Etiquetado y comercialización
En el ámbito de la comercialización y el etiquetado, el Reglamento de Control Sanitario establece que la información impresa en los envases no debe presentar datos confusos, exagerados o engañosos sobre el origen, la composición o los supuestos efectos del producto.
Se prohíbe de manera expresa el uso de denominaciones, figuras, declaraciones relacionadas con enfermedades, síntomas, síndromes, datos anatómicos o fenómenos fisiológicos que sugieran que el artículo puede curar un padecimiento o sustituir por completo una comida formal.
En el caso de que el suplemento contenga vitaminas o minerales, la cantidad por porción recomendada diariamente no debe rebasar los límites máximos establecidos en las disposiciones sanitarias vigentes.
Si un producto está compuesto únicamente por vitaminas o minerales aislados o combinados, la normativa señala que se considera un incumplimiento de la definición básica de suplemento alimenticio, debido a que estos elementos solo pueden funcionar como adiciones y no como la base principal del producto.
Aditivos y plantas autorizadas
El tercer apartado de la guía detalla que cualquier aditivo presente en el artículo debe estar debidamente enlistado en el Acuerdo de Aditivos, pertenecer a la categoría específica de alimentos para suplementos alimenticios y ajustarse puntualmente a los límites máximos permitidos.
El cuarto apartado, basado en el acuerdo de plantas prohibidas o permitidas para tés, infusiones y aceites vegetales comestibles, exige que las materias primas utilizadas se encuentren dentro de los catálogos autorizados, protegiendo así al consumidor contra el uso de ingredientes potencialmente tóxicos o no evaluados por la ciencia médica.
Condición para su comercialización
Para que un producto sea clasificado formalmente como un suplemento alimenticio que cumple con la legislación, debe aprobar de manera satisfactoria los cuatro apartados que componen la guía.
De no ser así, está impedida su libre comercialización en el mercado nacional.
Puedes consultar el Diagrama de Decisiones que clasifica un producto como suplemento alimenticio y la Guía Completa a través del Código QR que a continuación te presentamos.