(FOTOGRAFÍAS: FERNANDO COMPEÁN)
El Colegio América llevó a cabo su tradicional celebración del Día de Muertos con la inauguración de un altar en honor a la maestra Conchita Esparza de Silva, fundadora de la institución, fallecida el 14 de marzo de 2006.
Entre flores de cempasúchil, papel picado de colores, catrinas y otras ofrendas, alumnos y personal docente participaron en este altar dedicado a Conchita y a otros trabajadores de la institución que ya partieron.
Participación de la comunidad escolar
Los alumnos participaron vistiendo atuendos alusivos a catrines y catrinas, montando el altar y compartiendo elementos típicos de esta festividad.
El director general del Colegio América, Rodolfo Silva Rosales, destacó la importancia de preservar las raíces culturales frente al incremento de festividades extranjeras.
"Si no fomentamos nosotros las tradiciones mexicanas y, contrariamente, fomentamos el extranjerismo como el Halloween y otras cosas, pues no estamos haciendo lo que debemos hacer. Por eso es muy importante que desde ahorita los niños tengan ese espíritu de que es un homenaje muy tradicional", señaló..
El valor de preservar las tradiciones
Silva Rosales enfatizó que inculcar estas tradiciones desde la infancia es una labor fundamental dentro del proceso educativo y social de los estudiantes.
El director explicó que el origen de esta festividad hunde sus raíces en las creencias prehispánicas y en la forma en que estas se adaptaron tras la llegada de la cultura española, fusionando la veneración a los elementos de la naturaleza con las creencias religiosas.
"El altar de muertos, eso es lo que significa, lo que en lo que creían los prehispánicos en el sol, en el aire, en todos esos fenómenos físicos que ellos adoraban", indicó Silva Rosales.
Crítica al desplazamiento de la música tradicional
Asimismo, criticó que algunas radiodifusoras opten por desplazar la música tradicional mexicana, como los boleros, priorizando tendencias extranjeras.
Destacó que el colegio busca contrarrestar esta situación involucrando de manera activa a la comunidad escolar, compuesta por alumnos, padres de familia y docentes.
"La música mexicana y los boleros y todo tan hermoso, pues los están cortando las radiodifusoras porque es puro extranjerismo. En cambio, pues esto nosotros tenemos la oportunidad de hacerlo porque tenemos aquí una comunidad muy grande, que son los niños, que es lo más importante de la educación, que son los padres", expresó.
La formación de nuevas generaciones
El director, Rodolfo Silva Rosales, destacó la delicada labor que representa la formación de las nuevas generaciones, advirtiendo sobre las consecuencias de dejar la educación en manos de quienes no comprenden la magnitud de los fenómenos culturales y educativos.
"Es tan delicada nuestra misión, pero tan delicada, que muchos no lo entienden y piensan... no importa lo que a mis hijos les den, pero es el inicio y el crecimiento de una vida", concluyó.

