Se montó una guardia de honor, al pie de la estatua de Valente.
Tal y como se ha hecho costumbre, en memoria del aniversario luctuoso del inolvidable matador de toros, Valente Arellano Salúm, ayer se montó una guardia de honor y se colocó una ofrenda floral en la rotonda que corona su estatua, frente a la Plaza de Toros Torreón - Valente Arellano, enclavada en la colonia Moderna, de esta ciudad.
IMBORRABLE RECUERDO
Fue a iniciativa del grupo "Los Toros, Arte y Cultura", en conjunto con la Peña Taurina Valente Arellano, que se realizó esta reunión en un domingo cercano al 4 de agosto, pues fue en esa fecha, en el año de 1984, cuando Valente partió de este mundo, tras un trágico accidente vial. Asistieron al evento, familiares del inolvidable torero, como su padre, el ingeniero Valente Arellano, quien contagió del "duende" taurino a su vástago, además de la hermana del propio Valente, aficionados que lo aplaudieron en vida y lo siguen vitoreando ya en un plano celestial, reconociendo a Arellano Salúm, como la máxima figura del toreo en la historia de la Comarca Lagunera.
Durante el acto, se recordaron anécdotas protagonizadas por el propio Valente, además de la lectura de semblanzas de lo que fue su carrera en los ruedos, pero más allá de eso, de su gran valor como persona, con un carisma arrollador, que conquistó todo territorio nacional, y se quedó clavada en el recuerdo de quienes le conocieron de cerca.
Los asistentes montaron una guardia de honor y guardaron un minuto de silencio, que se convirtió en aplausos para hacer aún más emotiva la mañana de intensos recuerdos.