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¿Cómo salimos?, una retrospectiva de Teresa Margolles

Migración, territorio y violencia en las salas del MARCO

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SAÚL RODRÍGUEZ

La obra de Teresa Margolles en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) es una narrativa de migraciones, territorios y violencias. Poseedora de una mirada sensible, la artista sinaloense es capaz de mostrar heridas sociales desde el más profundo respeto. Su lenguaje se manifiesta en distintos formatos y tiene a la morgue como uno de sus grandes acentos. ¿Cómo salimos?, la primera revisión en el continente americano sobre su carrera, atestigua fragmentos de realidad que respiran cada que el espectador se planta ante ellos. 

Teresa Margolles nació en Culiacán, Sinaloa, en 1963. Estudió Arte en la Dirección de Fomento a la Cultura Regional del Estado de Sinaloa (DIFOCUR) y Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). También recibió un diploma en Medicina Forense por el Servicio Médico Forense (SEMEFO).

En 1990, junto a Arturo Angulo Gallardo, Juan Luis García Zavaleta y Carlos López Orozco, fundó el colectivo artístico SEMEFO, cuyos integrantes, a través del performance, exploraban asuntos relacionados con la muerte. Desde ese año y hasta 2007 trabajó en distintas morgues del país.

En 2006, cuando la guerra contra el narcotráfico —impulsada por el gobierno del expresidente Felipe Calderón— elevó el termómetro de la violencia en el país, Teresa Margolles decidió salir a las calles de Sinaloa y recolectar material relacionado con casos de personas asesinadas. Más tarde, en 2008, trabajó en una serie de piezas sobre los feminicidios de Ciudad Juárez, Chihuahua, entre ellas Sonidos de la muerte, una instalación sonora que contenía audios grabados en los lugares donde habían sido encontrados los cuerpos de las mujeres.

Teresa Margolles revela entornos invisibilizados. Ella misma se considera una partícipe de la vida social y por ello, asegura, tiene derecho a contar. Y la única manera en que ella puede lograrlo es a través del arte. 

La gran América
La gran América

RECORRIDO DE UN TERRITORIO

¿Cómo salimos? es una producción del MARCO financiada por el Estímulo Fiscal de Proyectos de Inversión en la Producción de Artes Visuales (EFIARTES), con recursos aportados por FEMSA. También cuenta con el apoyo de la Colección Isabel y Agustín Coppel (CIAC).

La exposición, inaugurada el pasado 14 de noviembre y curada por Taiyana Pimentel, cuenta con 23 obras de 18 proyectos realizados por Teresa Margolles desde el año 2003 a la fecha. Entre los formatos contenidos destacan la instalación, los bordados sobre tela impregnada de sangre, performance, intervención, arte sonoro, fotografía y escultura.

El recorrido comienza en la segunda planta del museo. Blowback / El poder (2022) es la primera pieza, un vestido de alta costura intervenido en una manga con fragmentos de vidrio obtenidos luego del llamado “Culiacanazo” o “Jueves Negro”, un episodio de violencia que cimbró a Culiacán el 17 de octubre de 2019 tras el intento de captura del narcotraficante Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”. El mensaje es que, detrás de la belleza, también existen estos problemas de violencia, sumergidos en un trasfondo mucho más oscuro.

Desde Blowback se marca la presencia de un material sumamente usado por Teresa Margolles en su trabajo: el vidrio. Es un elemento presente en Sin título (2025), la instalación albergada en la primera sala, donde un estruendoso sonido, similar al de una balacera, emerge de 32 paneles de cristal rescatados de tiendas y negocios abandonados tras la violencia por el narcotráfico en ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Culiacán y Monterrey. El número 32 refiere a los estados de México y el sonido, que hace retumbar salvajemente las placas como si estuvieran a punto de romperse, en realidad es una programación cuyo fin es emular el paso de “La bestia”, el tren que suelen tomar los migrantes en México para dirigirse ilegalmente a Estados Unidos.

Sin título es una de las tres obras inéditas que el MARCO comisionó a Margolles para esta exposición. La segunda es La ilusión (The Illusion) (2025), una instalación conformada por el letrero del antiguo Cine Monterrey, ubicado frente a la Alameda Escobedo de esa ciudad. Construido con arquitectura art decó en 1941, el cine dejó de funcionar entre 2006 y 2009, años en que la violencia golpeó con fuerza a la capital de Nuevo León. Su instalación tiene el objetivo de visibilizar los espacios públicos afectados por este fenómeno.

Una solitaria banca es el sitio desde donde el espectador puede apreciar La gran América (2017), un gran panel conformado por mil 400 azulejos cocidos y bruñidos con las técnicas tradicionales de Paquimé, Chihuahua. Estos fueron elaborados por el artesano Israel Gómez con lodo extraído del lecho del río Bravo, pues la migración y la frontera son otras constantes en las propuestas de Margolles.

Pistas de baile
Pistas de baile

En este tenor fronterizo se ubica Pistas de baile (2016), claro ejemplo de la sensibilidad humana que caracteriza a la artista. La pieza está conformada por una serie de fotografías en la que trabajadoras sexuales de Ciudad Juárez posan en los sitios donde estuvieron construidos los centros nocturnos en los que solían trabajar. Estos inmuebles se encontraban en una zona cercana al centro histórico de la ciudad fronteriza, pero fueron demolidos tras un decreto gubernamental en 2010.

Otra obra que llama la atención aparece como un montón de escombros al que se le ha titulado La promesa (2010). Esta instalación fue comisionada en primera instancia por el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) y se trata de los restos de una casa habitación que fue demolida en Ciudad Juárez a raíz del desplazamiento forzado por la violencia. Los escombros muestran la transformación de un espacio íntimo pensado para el resguardo y convertido en fragmentos de dramas y materiales mudos.

Pero el pensamiento de Teresa Margolles no sólo se queda en la violencia y los desplazamientos acontecidos en México; su mirada también es capaz de abordar estos fenómenos a nivel Latinoamérica. La huella (2019) se conforma por moldes de yeso que han registrado el rostro de migrantes haitianos en Chile. Mientras que Tenemos un hilo en común (2011-2015) es un proyecto donde la artista convocó a artesanas de México, Brasil, Guatemala, Nicaragua y Panamá para bordar telas impregnadas con fluidos de víctimas de feminicidios. Durante el proceso, las artesanas dialogaron y dieron testimonio de los hechos ocurridos.

El recorrido termina afuera del MARCO, donde se ha estacionado una vagoneta: Fronchis (2025). Se trata del vehículo que Teresa Margolles utilizó para trasladarse en carretera y realizar los distintos trabajos de investigación que respaldan sus obras. Más que un objeto escultórico, la artista lo presenta como un archivo en movimiento. Adentro, una pantalla reproduce un video donde unos niños de un barrio de Ciudad Juárez, al mirar la cámara, dicen: “¿Cómo salimos?”. 

En el marco de la inauguración de ¿Cómo salimos?, Teresa Margolles ofreció un conversatorio junto a la curadora Taiyana Pimentel. Allí habló de sus procesos creativos y del impacto social de sus obras, pero también de las razones que motivan su trabajo y las cuales la han llevado a lugares tan profundamente heridos por situaciones de violencia. 

“Nos necesita Culiacán y en ese momento también nos necesitaba Juárez. Nos sigue necesitando Juárez, nos sigue necesitando Michoacán, nos siguen necesitando todos los estados, por eso hago estos trabajos”.

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Escrito en: Teresa Margolles MARCO ¿Cómo salimos?

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