¿Cómo se comparan los sistemas de salud de México con los de Argentina, Brasil y Colombia?
Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es quizá el sistema de salud más importante de América Latina, al destacar sus esfuerzos para solucionar el rezago dejado desde el periodo neoliberal como la falta de hospitales, de médicos especialistas, la pandemia de covid-19, la tercerización de los servicios médicos y que se agravara el estado de salud de la población sin haber un aumento progresivo en el acceso a la salud.
"Cómo es posible que en los primeros 40 años (del sistema de salud) se construyan 29 mil camas y en los siguientes 36, cuatro mil camas nada más. Por supuesto que se genera una saturación tremenda"
El artículo académico “Cuadrantes de análisis en los sistemas de salud de América Latina” (2014) por el académico Daniel Maceira con apoyo de la Unicef analizó los sistemas de salud en el continente describiendo que su fragmentación constituye “un reflejo de las brechas en la distribución del ingreso existente entre países, entre los centros urbanos y rurales y entre poblaciones de disímil situación económica”.
Argentina
El primer caso es el de Argentina, con una población de 46 millones de personas, es casi la tercera parte de la total de México, estimada por el Consejo Nacional de Población (Conapo) en más de 134 millones de habitantes.
Argentina tiene un sistema de salud caracterizado por su descentralización, según Maceira, con el Ministerio de Salud de la Nación encargado del financiamiento de programas federales como vacunación, medicamentos y atención primaria, sin embargo no se encarga del financiamiento ni la gestión de los servicios públicos como los hospitales y centros de salud que están bajo jurisdicción de los Ministerios de Salud Provinciales, las Secretaría de Salud Municipales y de las provincias descentralizadas.
Hasta 2014, los servicios dependientes del Estado provinciales brindaban cobertura gratuita al 34 por ciento de la población, particularmente a los de menores recursos.
Argentina tiene una red de instituciones de seguridad social que brindan cobertura a sus titulares y familiares, alrededor del 35 por ciento de la población mediante aportes patronales y contribuciones salariales.
Con instituciones de seguridad social que brindan cobertura amplia a empleados públicos de cada provincia y sus familiares, alrededor del 14 % de los argentinos.
Una caja de seguridad social garantiza la atención a jubilados y pensionados (el 7 % de la población) y el 10% restante, mayoritariamente los de mayores ingresos cuentan con cobertura privada.
Con datos de la Organización Panamericana de la Salud, hasta septiembre de 2024, se destacó que la esperanza de vida era de 77.5 años, mayor al promedio de la Región y cuya cifra se incremento 3.6 años al 2000.
En el Índice de desarrollo humano, hasta 2022, Argentina ocupaba el cuarto lugar sólo detrás de Canadá, Estados Unidos y Chile; mientras respecto al gasto público en salud como porcentaje del PIB, hasta 2021, estaba en el octavo lugar.

Brasil
Brasil tiene un sistema de salud articulado bajo el Sistema Único de Salud orientado a ampliar la cobertura de salud frente su escala poblacional y con profundas brechas distributivas.
La Constitución de 1988 descentralizó los servicios del Sistema hacia los estados y municipios, según Maceira, con el gobierno federal como encargado de definir “prioridades nacionales, monitorear resultados y participar en el financiamiento tripartito” por parte de los tres niveles de gobierno.
El documento establece que se tiene un modelo de acceso universal dependiente del sector público, pero también uno restringido a los funcionarios públicos sean civiles y militares.
Según estimaciones, el Sistema Único de Salud cubría al 50 por ciento de la población, con un sector privado que brinda atención al 25 por ciento. En total, un 28.6 por ciento son usuarios exclusivos del SUS; un 61.5 % no son exclusivos y el 8.7 % no son usuarios.
Brasil tiene una población de más de 213 millones de habitantes, 79 millones más que México, de los cuales su esperanza de vida hasta 2024 fue de 76 años de edad, menor al promedio en la Región de las Américas, según datos de la OPS.
Hasta 2022, Brasil se encontraba en el lugar 20 del Índice de desarrollo humano de la región, por detrás de países como México, Ecuador, Perú e incluso Cuba. Mientras su gasto público en salud como porcentaje del PIB en 2021 fue de 4.5 por ciento, ubicándose en el lugar 15, por arriba de Paraguay, Perú y México y por detrás de países como Colombia, EU, Canadá y Argentina.

Colombia
Colombia tiene casi 54 millones de habitantes quienes se encuentran bajo un modelo bismarckiano de seguro contributivo, donde la población no contributiva está inscrita a un programa específico de seguro público totalmente subsidiado que prioriza su uso de proveedores de atención médica dentro del sistema público y le garantiza beneficios de atención médica.
El artículo académico Sistemas de salud e Inequidades en Salud en América Latina (2023) realizado por investigadores de diversas instituciones plantea que el sistema de salud en Colombia tiene una estructura cercana al modelo de atención gestionada, con diferencias entre los trabajadores formales e informales.
Los jubilados y personas con empleo formal están cubiertos por el Régimen Contributivo, con los trabajadores debiendo elegir la cobertura del seguro entre 32 entidades promotoras de salud que compiten no en precio sino en calidad.
Con el resto de la población inscrita al régimen subsidiado. En Colombia los hogares deben pasar una prueba de ingresos siguiendo los criterios de elegibilidad para el seguro no contributivo.
El texto afirma que Colombia y Perú han logrado casi una cobertura universal de salud, con México aún con proporciones significativas de su población sin seguro.
En Colombia, hasta 2024 la esperanza de vida al nacer era de 77.9 años, mayor al promedio de la región de las Américas y con un incremento de siete años respecto al 2000.
En 2022 ocupaba el lugar 21 del Índice de desarrollo humano en la región por debajo de México, Ecuador y otros países.
Lo destacable es que su gasto público en salud como porcentaje del PIB en 2021 era del 6.5 por ciento, ocupando el quinto lugar sólo por detrás de Cuba, EU, Canadá y Uruguay.