Con el doctor Octavio Herrera Pérez, inicia el diplomado en Historia del Noreste. EL SIGLO DE TORREÓN / Enrique Castruita
En una mañana donde protagonizó la lluvia, el doctor Octavio Herrera Pérez, investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), llegó al Museo Arocena deseoso de recorrer su patrimonio histórico y dejarse llevar por los siglos. El académico visitó La Laguna para inaugurar el diplomado en Historia del Noreste que horas más tarde tendría lugar en el Archivo Municipal de Torreón.
En un diálogo sostenido con esta casa editora, el doctor Herrera indicó que la historia tiene la facultad de crear conciencia, ciudadanía, valores e identidad. Con la idea de conocer el pasado para comprender el presente, el académico insistió en que el desconocimiento de la historia también se ve reflejado en las incongruencias políticas.
Por eso, su temario dentro del diplomado en Historia del Noreste consistió en establecer cimientos para conocer a profundidad la región conformada por los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, y su respectiva frontera con Texas, a través de sus distintas fases históricas.
“Todas las regiones son una construcción histórica. No son estáticas. Se desarrollan, evolucionan, a veces se colapsan o tienen nuevos focos de desarrollo”.

VER MÁS El escritor Saúl Rosales presentará su nuevo libro en la FIL Monterrey
El escritor lagunero dará a conocer su nueva obra este domingo 18 de octubre, en el estand de la UANLEl investigador dedicó la primera parte de su ponencia al tema territorial del noreste desde la historia antigua, antes de la llegada de los exploradores españoles, y recalcó la importancia geográfica que tuvo y sigue teniendo Torreón.
“Yo conceptualizo la idea de que Torreón, La Laguna, es una bisagra regional, la cual se inserta con el noreste y el eje que va desde Chihuahua, Durango y hasta el centro de México”.
Herrera también abordó la construcción novohispana, a través del periodo virreinal de la región. Habló del Camino Real de Tierra Adentro, que salía desde la Nueva Vizcaya hasta Nuevo México y avanzó hasta los últimos suspiros de la Nueva España.
“Ya en el siglo XVIII, en el tercer siglo de la Nueva España, tanto Parras como Saltillo, por estas circunstancias históricas, pertenecían políticamente a Durango, a la Nueva Vizcaya. Pero en 1700 hubo un cambio de dinastía en la Corona de España: los Borbones. Y entonces ellos fueron administradores, reestructuraron la administración colonial y, entre las reformas que implementaron, se presentó la separación de las comarcas de Parras y de Saltillo, y las incorporaron a Coahuila. En ese momento, en el siglo XVIII, se definió el espacio territorial de Coahuila”.
Así como existió el Camino Real de Tierra Adentro, el doctor Herrera dice que hubo otra ruta que conectaba el territorio de Coahuila con Texas. Y en esa misma época comenzó a poblarse Nuevo Santander, hoy Tamaulipas. Su presentación culminó con el siglo XIX y el establecimiento de la actual frontera entre México y Estados Unidos. “El noreste es muy antiguo”.

VER MÁS IMCE convoca al Segundo Encuentro de Teatro Torreón 2026
El IMCE seleccionará cuatro montajes, cada uno con un estímulo de 10 mil pesos; conoce los requisitosINAUGURAN AUTORIDADES
Aunque inicialmente la inauguración del diplomado en Historia del Noreste estaba programada para realizarse en las instalaciones de la Coordinación de la Unidad Laguna de la UAdeC, una falla eléctrica en un transformador cercano ocasionó que esta tuviera que cambiar de sede al salón principal del Archivo Municipal.
En el evento, efectuado alrededor de las 16:00 horas de este viernes 16 de octubre, participaron el licenciado Carlos Román Cepeda González y María Isabel Saldaña, en representación de la Academia Nacional de Historia y Geografía (ANHG) Filial Coahuila; el maestro Jorge Omar Rojas Zapata, coordinador de la Unidad Laguna de la UAdeC; los profesores Rosario Varela y Lerins Varela, del Centro de Investigación en Ciencias Sociales (CICS) de la UAdeC; y Cinthia Gaspar Montero, directora del Archivo Municipal de Torreón.
Posteriormente, el doctor Octavio Herrera Pérez dibujó sobre el pintarrón el mapa de México y delineó con un marcador azul el cauce del río Bravo. Después, dejó que la historia se adueñara del salón.
