EDITORIAL Columnas Editorial Caricatura editorial

Columnas

No hagas cosas buenas...

Confianza y cuidado ambiental: temas a cuidar

ENRIQUE IRAZOQUI MORALES

Lo que se hablaba ya en todos los pasillos que tuvieran que ver con el tema, fue confirmado antier en La Mañanera en voz de la mismísima presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: permitir el fracking en México. La medida, abre nuevamente el debate: ¿la explotación de yacimientos no convencionales (eufemismo que ayer reiteradamente utilizó la doctora Sheinbaum para no pronunciar la palabra fracking, penada por Andrés Manuel López Obrador) con las consecuencias ambientales o continuar en la ruta en la que el país depende en más de un 70% del gas natural importado de Estados Unidos.

Desde que volvió Donald Trump la presidencia de los Estados Unidos el pasado 20 de enero del 2025, México ha tenido que vivir por varios periodos recientes a la zozobra de los caprichos de Trump quien ha tomado en reiteradas ocasiones como espada de Damocles, la amenaza de imponer aranceles a los productos que se exportan de México hacia su país, a sabiendas que los mexicanos tenemos un producto interno bruto que depende alrededor del 35 del comercio exterior y de éste al menos el 80% se vende con el vecino próximo del norte. Lo que quiere decir que casi un tercio (el 80% del 35% es un 28% total) de la economía nacional depende de lo que nos compren los norteamericanos. Con razón el presidente Trump tiene la sartén por el mango.

Pero ¿qué tiene que ver el comercio exterior con la explotación de yacimientos "no convencionales" de gas natural? Que no solo nuestra dependencia del 70% del consumo de este energético en la república mexicana, si no que la dependencia de combustibles es más grave para México. Tan es así que en lo que se refiere a las reservas estratégicas de gasolina y diésel, éstas apenas cubrirían cinco días de consumo si se interrumpieran las importaciones.

Donald Trump no necesita aplicar aranceles para someternos, con cerrar la llave, nos paraliza en menos de una semana.

Desglosando un poco la situación, en México se producen entre 500 y 700 mil barriles diarios, pero sigue importando más de la mitad de lo que consume. En cuanto al diésel, la producción nacional ha aumentado con la refinería Olmeca, pero aún se importan 34 mil barriles diarios desde EUA. Lo mismo sucede con el gas LP, donde se importan volúmenes significativos.

Ahora bien, refiriendo específicamente al gas natural, el consumo ronda los 9,000 millones de pies cúbicos diarios, de los cuales 75-80% provienen también de EUA principalmente de Texas.

Esta más que claro que no puede haber soberanía con tal dependencia, que, a diferencia de la comercial, es de tal magnitud que nos someten en apenas una semana. Estas condiciones no son de hace poco tiempo atrás. Desde el sexenio de Enrique Peña Nieto, donde se contempló una reforma energética que pretendía Modernizar el sector energético sin privatizar recursos, Convertir a Pemex y CFE en empresas productivas del Estado con mayor autonomía; abrir el sector a inversión privada en exploración, producción y generación eléctrica y aumentar la competitividad y atraer capital extranjero.

Todo ello fue echado por la borda en el gobierno de López Obrador, quien sencillamente canceló el ímpetu de modernización y prefirió el modelo anterior, el de que sostuvo el otrora partido de Estado, el PRI de antes del año 2000, lo cual trajo consigo las naturales consecuencias que significa la Incertidumbre jurídica que terminó inhibiendo inversiones. Freno al ritmo en el desarrollo de energías renovables y eléctricas, reduciendo capacidad para satisfacer demanda, y hasta innecesarias tensiones comerciales con socios como EUA y España.

Claro está entonces que la decisión de permitir fracking en México refleja la urgencia de reducir la vulnerabilidad energética frente a EUA, especialmente en gas natural. Sin embargo, el reto es enfrentar de mejor manera los riesgos ambientales y también la credibilidad política. Ya muchos vaivenes han mostrado México entre la apertura de Peña Nieto, la cancelación de AMLO y la nueva postura del actual gobierno, lo que pueden ralentizar este nuevo y necesario capítulo de la extracción de hidrocarburos y gas por la minada confianza de inversionistas en el sector. Se tiene que trabajar mucho en ambos temas.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: No hagas cosas buenas Columnas Editorial Enrique Irazoqui Morales

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2466065

elsiglo.mx