En materia sanitaria, el gobernador confirmó la detección del primer caso de gusano barrenador en territorio coahuilense, pero dijo que fue específicamente en la zona limítrofe con Zacatecas. Detalló que el hallazgo era previsible, debido a la cercanía con entidades donde ya se habían registrado contagios.
Informó que, tras la confirmación, se implementó un cerco sanitario y acciones inmediatas para contener la propagación. Asimismo, hizo un llamado a ganaderos y productores a reforzar la vigilancia de su ganado y colaborar con las autoridades reportando cualquier anomalía.
El mandatario explicó que esta plaga ha avanzado progresivamente en distintas entidades del país, generando un efecto en cadena. Recordó que un fenómeno similar ocurrió hace aproximadamente tres décadas, aunque en aquella ocasión no implicó el cierre de fronteras comerciales como sucede actualmente.
Jiménez Salinas señaló que el gobierno estatal intensificará las acciones preventivas en coordinación con el sector ganadero. Destacó que la participación activa de los productores será clave para detectar oportunamente nuevos casos y evitar afectaciones mayores a la actividad económica.
El gobernador indicó que, pese al impacto sanitario, existe la posibilidad de reactivar la exportación ganadera bajo estrictos controles. Subrayó que la prioridad es mantener la sanidad del hato y proteger la economía regional mediante medidas coordinadas y vigilancia permanente.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas calificó como graves los señalamientos emitidos desde Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa. Subrayó que las acusaciones internacionales deben atenderse con seriedad institucional, al tratarse de un tema vinculado directamente con la seguridad nacional. Señaló que, aunque durante años existieron versiones no oficiales, ahora se trata de denuncias formales que requieren respuesta clara por parte de las autoridades correspondientes en México.