Carlos y Karla.
Conocer de primera mano los problemas a los que podrían enfrentarse nuestros hijos es una de las mejores formas de acompañarlos y protegerlos. Hoy, los adolescentes y jóvenes están expuestos a riesgos que muchas veces pasan inadvertidos dentro de casa, como las apuestas en línea, el uso excesivo de las pantallas o las conductas de riesgo que comienzan como un juego.
Por ello, cada vez más instituciones educativas organizan conferencias y encuentros con especialistas y personas que han vivido estas realidades, con la finalidad de informar a padres de familia y alumnos, abrir espacios de diálogo y fomentar la prevención antes de que el problema crezca.
Un testimonio para informar y prevenir
Tal es el caso de la charla "La apuesta que cambió mi vida", impartida por Diego Zepeda, quien compartió su testimonio con un mensaje directo y cercano para la comunidad.
Escuchar la voz de quien ha pasado por una experiencia de este tipo permite dimensionar las consecuencias reales, romper prejuicios y entender que pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia.
Espacios de diálogo en familia
Más allá de la información, este tipo de actividades invitan a las familias a conversar, a estar atentas a las señales y a reforzar la confianza con los hijos, para que sepan que siempre habrá alguien dispuesto a escucharlos.




