El producto interior bruto (PIB) mexicano creció un 0.9 % intertrimestral en el periodo julio-septiembre de 2026, con lo que sumó su tercer trimestre consecutivo al alza y pese a la incertidumbre por la política comercial de Estados Unidos, reveló este viernes la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La subida ocurrió gracias al repunte trimestral de los servicios (1.1 %) y de la industria (0,8 %), pese a la caída del sector agropecuario (0.4 %), detalló el Inegi en su reporte, con base en cifras desestacionalizadas.
Por otro lado, el PIB mexicano aumentó un 3.2 % interanual en el tercer trimestre, según cifras originales del instituto autónomo, con lo que mantuvo una tendencia al alza tras elevarse un 0.2 % de enero a marzo y un 2.1 % de abril a junio.
Este crecimiento fue resultado del incremento anual de las actividades primarias (2.2 %) y de las terciarias (3.4 %) y las secundarias (3 %).
Con estas estadísticas, la economía de México hila tres trimestres consecutivos con crecimiento a tasa anual.
En los primeros nueve meses del 2026, hubo subidas interanuales en el sector agropecuario (2.1 %), los servicios (2.2 %) y la industria (1%).
El Inegi recordó que los datos de este viernes sobre el tercer trimestre son una estimación oportuna, por lo que las cifras definitivas se publicarán el próximo mes.
Por su parte, la deuda pública de México aumentó un 4.5 % real interanual al cierre de septiembre, hasta representar el 52.6 % del producto interno bruto (PIB), mientras los ingresos públicos cayeron un 2.8 %, informó este viernes la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público, la medida más amplia de la deuda, alcanzó los 19.55 billones de pesos, según el informe de finanzas públicas del tercer trimestre.
Aunque su proporción respecto del PIB se mantuvo en el mismo nivel que al cierre de 2025, el monto aumentó un 5.3 % nominal desde diciembre.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, destacó que la deuda está contratada principalmente en pesos, a largo plazo y con tasas de interés fijas, a fin de reducir la exposición a movimientos cambiarios y necesidades de refinanciamiento.
"No solo importa el monto de la deuda, sino en qué moneda, a qué plazo y en qué condiciones está contratada", afirmó en conferencia de prensa.
Aunque la deuda aumentó, el gasto para cubrir sus intereses y otros costos financieros cayó un 3.7 % real entre enero y septiembre, hasta 958 mil 999.7 millones de pesos.
Hacienda atribuyó esa reducción al fortalecimiento del peso, las condiciones de las tasas de interés y las operaciones para sustituir deuda por otra con mejores condiciones.
Los ingresos públicos, en cambio, bajaron un 2.8 % real, hasta 6.3 billones de pesos.