¿Cuáles son las reglas Mandela y Bangkok?
El Centro de Justicia Municipal (CJM) de Torreón cuenta con certificaciones en estándares internacionales en materia penitenciaria: las Reglas Nelson Mandela y las Reglas de Bangkok, lineamientos de la Organización de las Naciones Unidas que sirven como referencia para garantizar el trato digno de las personas privadas de la libertad.
Las Reglas Nelson Mandela, oficialmente conocidas como las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, fueron adoptadas en 2015 y están integradas por 122 disposiciones. Su enfoque central es asegurar condiciones humanas dentro de los centros de detención, prohibiendo la tortura, los tratos crueles y el aislamiento prolongado.
Además, establecen que la atención médica de las personas detenidas es responsabilidad directa del Estado y que la seguridad debe proteger tanto a internos como al personal. Estas reglas se aplican sin discriminación a toda persona privada de la libertad.
Por su parte, las Reglas de Bangkok, aprobadas en 2010, complementan a las Mandela con una perspectiva de género.
Son 70 reglas enfocadas en atender las necesidades específicas de las mujeres privadas de la libertad, un sector históricamente invisibilizado en sistemas penitenciarios diseñados para hombres. Consideran aspectos como la violencia de género, la salud reproductiva, el cuidado de hijas e hijos, así como el uso de medidas no privativas de la libertad, e impulsan un enfoque de género en la seguridad, la arquitectura y los programas de capacitación.
La implementación de estos estándares no funciona como una certificación única, sino como un proceso continuo. Incluye capacitación especializada avalada por la UNODC, evaluaciones de cumplimiento mediante listas de verificación desarrolladas por organismos internacionales, formación de instructores internos y la participación en cursos y seminarios organizados por universidades y comisiones de derechos humanos.
Refuerzan el Centro de Justicia
El Ayuntamiento de Torreón informó que siete elementos de la Policía Municipal asumirán la vigilancia de las celdas del CJM mientras concluyen su capacitación en derechos humanos, salud y protocolos internos. A ello se suma el reforzamiento de la videovigilancia, con la instalación de nuevas cámaras conectadas al C2, como parte de una estrategia para fortalecer el control, la supervisión y la prevención de hechos como el ocurrido en enero pasado, cuando falleció un joven al interior del centro.