Dalilah Polanco vivió error médico y una escena de telenovela acabó en emergencia real
La escena parecía rutinaria: En el Privilegio de Amar, Casilda llegaba embarazada al hospital para dar a luz, una secuencia común en telenovelas, pero aquel día terminó convirtiéndose en un momento inesperado.
Todo ocurrió el 18 de febrero de 1999, durante la grabación de El privilegio de amar en el Hospital Materno Infantil. Dalilah Polanco, quien interpretaba a Casilda, fue anestesiada de verdad por error, mientras cámaras de TVyNovelas registraban lo sucedido.
El incidente se volvió parte de la historia televisiva y se sumó a la lista de anécdotas del melodrama. Polanco, junto a Sabine Moussier, también protagonizó una de las cachetadas más recordadas de la televisión mexicana, consolidando su lugar en la memoria del público.
Dalilah Polanco fue anestesiada por error en escena
Lo que debía ser una grabación controlada se convirtió en un momento de tensión cuando Dalilah Polanco comenzó a presentar síntomas inesperados, obligando al médico presente a intervenir de inmediato.
El incidente quedó documentado por la revista, que relató así lo ocurrido: “Cuando tenía el respirador, Dalilah quería que cortaran la escena pero no podía hablar. Empezó a sentir frío y le hormigueaban las piernas”.
La actriz fue atendida rápidamente, evitando consecuencias mayores. El episodio quedó como una de las anécdotas más impactantes de la televisión mexicana, recordando los riesgos que pueden surgir incluso en producciones cuidadosamente planeadas y la importancia de contar con personal médico durante las grabaciones.
El día que Dalilah Polanco fue anestesiada en grabación
Lo que debía ser una escena rutinaria en El privilegio de amar terminó convirtiéndose en un momento de alarma para el elenco y el equipo técnico, luego de que Dalilah Polanco presentara síntomas inesperados.
De acuerdo con lo publicado por TVyNovelas, el anestesista afirmó que la mascarilla no contenía gas y atribuyó lo ocurrido a una reacción psicológica de la actriz. Sin embargo, la revista documentó una posible inconsistencia: “Pero en las fotografías podemos apreciar que uno de los niveles marca lo contrario”.
El episodio generó polémica y quedó como una de las anécdotas más recordadas de la televisión mexicana, evidenciando la importancia de extremar protocolos médicos durante cualquier grabación.