De Frida a Tsunami: los perros que se han convertido en héroes durante tragedias mundiales
Recientemente un perro ha capturado la atención mediática y se ha convertido en un símbolo de fe para los venezolanos tras los terremotos de 7.2 y 7.5 sacudieron al país latinoamericano el pasado miércoles; su nombre es Tsunami, quien ya logró sacar de entre los escombros a una persona con vida durante las labores de rescate.
Tsunami ya es un héroe y como él, otros perros han destacado a lo largo de la historia por sus hazañas y su labor en desastres naturales.
Laika, la primera perra astronauta
Seguramente es la perra más famosa de la historia por ser la primera astronauta canina, aunque no la única. Laika se convirtió en el primer ser vivo de la Tierra en orbitar nuestro planeta en noviembre de 1957, a bordo del satélite Sputnik 2. Murió por sobrecalentamiento corporal a causa de un fallo en el sistema térmico de la nave.

Barry, el rescatador de las montañas
Fue un perro de rescate de montaña al que se considera el padre de la raza San Bernardo. Nació en 1800 en un hospicio del Paso del Gran San Bernardo, en Suiza: los pasos de montaña fueron hasta el siglo XX el único modo de cruzar de un valle a otro, pero se trataba de una travesía muy peligrosa especialmente en invierno, ya que el tiempo podía cambiar rápidamente. Por eso, a finales del siglo XVII se empezaron a entrenar perros de montaña para rastrear a viajeros perdidos y darles calor con su cuerpo en caso de hipotermia.
Barry salvó a más de 40 personas y a los doce años de edad se retiró tranquilamente en Berna, a cargo de uno de los monjes del hospicio, cuya fama fue tal que incluso dio nombre a toda una raza canina especializada en tareas de rescate.

El mayor orgullo mexicano
Frida fue una perrita labrador que se ganó la admiración y gratitud de México por su labor de rescatista en desastres, como los terremotos registrados de septiembre de 2017-
Era parte de la Unidad Canina de la Secretaría de Marina y estaba entrenada para la búsqueda de personas desaparecidas.
Su despliegue en sitios de siniestros llevaron a Frida a salvar las vidas de 12 personas atrapadas entre escombros en el terremoto de Haití de 2010, así como a la localización de 43 cuerpos en otros cuatro eventos en México y Ecuador.
Con botas de neopreno y máscara protectora, las imágenes de Frida buscando entre los escombros del teremoto de septiembre de 2017 en Ciudad de México dieron la vuelta al mundo y se convirtieron en símbolo de esperanza de un país que perdió más de 300 vidas en el desastre.
Era parte de un grupo más amplio de canes rescatistas de la Secretaría de Marina, pero desde que era muy pequeña, mostró habilidades y cualidades destacadas. Terminó su entrenamiento en un tiempo récord de solo ocho meses.
Falleció a los 13 años "a causa de padecimientos propios de su edad".

La perrita de las Torres Gemelas
El 11 de septiembre de 2001, cuando las Torres Gemelas cayeron, aproximadamente 300 perros de búsqueda y rescate corrieron hacia el infierno de Ground Zero.
Entre ellos estaba Bretagne, una golden retriever recién certificada para quien esta era su primera misión real junto a su entrenadora Denise Corliss.
Durante 10 días consecutivos, con turnos de 12 horas, Bretagne rastreó entre escombros tóxicos, acero retorcido y cenizas buscando sobrevivientes.
Pero la labor de Bretagne no se detuvo después del 9/11. Siguió respondiendo a desastres durante años: Huracanes Katrina, Rita, Ivan. Se retiró a los nueve años del trabajo de búsqueda.
En sus años dorados, Bretagne se convirtió en una "perrita de lectura" en una escuela primaria de Texas, en Estados Unidos, escuchando a niños de primer grado que tenían miedo de leer en voz alta.
Bretagne fue la última sobreviviente conocida de aquellos 300 héroes caninos del 9/11.

Los binomios universitarios
Con 13 años de edad, Baco y Gala eran los veteranos de la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de Personas, de la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria (DGAPSU) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que fue creada en 1986 por iniciativa de veterinarios universitarios a raíz de los sismos de 1985.
Ayudaron a rescatar personas en México en los sismos de 2017, las explosiones de la Torre de Pemex en 2013, el hospital de Cuajimalpa en 2014 y el deslave del cerro del Chiquihuite en 2021. Aunque también apoyaron en la emergencia por el tsunami de 2011 en Japón.
El perrito rescatista Baco falleció el 21 de noviembre de 2025, mientras que su compañera Gala sigue viva.

El cuarteto de la Cruz Roja Mexicana
Múltiples aplausos se llevaron Rex, July, Orly y Balam, cuatro peludos quienes formaron parte del equipo de rescate de la Cruz Roja que viajó a Turquía para colaborar en las labores de rescate tras el terremoto de 7.8 grados que azotó al país el 6 de febrero de 2023.
Durante las arduas jornadas, Balam localizó a una persona con vida.
En una imagen compartida por la Cruz Roja Mexicana se observa el momento en que el perrito rescatista encontró a la víctima.
Así reportó el rescate Edgar Martínez, de la Cruz Roja Mexicana:
“El día de hoy, a primera hora, comenzamos a trabajar en un edificio en el cual tuvimos resultados positivos y rescatamos a una persona con vida, de entre 35 y 40 años. El trabajo de los perros creo que hoy por hoy es satisfactorio, nos sentimos muy bien, nos sentimos comprometidos con todo el pueblo mexicano y agradeciendo su respaldo”.
La Cruz Roja Mexicana formó parte de la intensa labor de búsqueda y los perritos July, Rex, Orly y Balam fueron de gran ayuda tanto en el rescate como en el apoyo emocional que se les brindó a personas afectadas por la tragedia.
Cabe mencionar que Orly y Balam eran hijos de Athos, el perrito rescatista que murió envenenado junto con Tango, su compañero, tras comer alimento envenenado en Querétaro en junio de 2021.

Balto y Togo, los héroes de las medicinas
En el invierno de 1925 estalló una epidemia de difteria en la remota aldea de Nome, en Alaska, y los hospitales se vieron desbordados.
No había manera de conseguir la medicina ni por mar, que estaba congelado, ni por aire a causa de las violentas tormentas: la única solución fue enviar a unos 20 mushers a Anchorage (carreras y paseos en trineo tirado por perros) , en una misión llamada la Gran Carrera de la Misericordia.
Los mushers y cientos de perros recorrieron más de 1000 kilómetros azotados por ventiscas y temperaturas de más de 30 ºC bajo cero.
Balto, un husky siberiano, era el líder del grupo que finalmente llegó con la medicina y en consecuencia fue el que recibió más atención, eclipsando al resto de héroes caninos entre los que destacaba Togo, un perro que lideró la misión durante 300 peligrosos kilómetros en contraste con los 50 finales que corrió Balto.

En Venezuela, por lo pronto, se viven horas cruciales para el rescate de las víctimas que quedaron atrapadas tras el desplome de varios edificios, especialmente en el estado La Guaira.
El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó este sábado que han fallecido 1.430 personas.