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De política y cosas peores

ARMANDO CAMORRA

En el campo nudista el nuevo socio le dijo a la curvilínea mujer: “Me causa mucha emoción conocerte”. Respondió ella: “Sí. Ya lo estoy viendo”.

Doña Arpiana pasó a mejor vida. La llevaban al cementerio donde le darían cristiana sepultura cuando de pronto la bóveda celesta se oscureció con tenebrosidad y estalló un tremendo rayo seguido de un fragoroso trueno. “Bueno -suspiró el viudo-. Por lo menos sé que ya llegó al cielo”. Afrodisio Pitongo, hombre proclive a la concupiscencia de la carne, le pidió a Dulcibella, linda chica, que le hiciera donación de la más íntima prenda de su femineidad. Ella se negó. Dijo: “Si hago eso quebrantaré el sexto mandamiento”.

“¿Y qué? -replicó el salaz sujeto-. Todavía quedarían otros nueve”. “¿Qué edad cree usted que tengo, amigo mío?”. Eso le preguntó, coqueta, la señorita Himenia a don Cucurulo. Respondió él: “Por el brillo de sus ojos le calculo 28 años. Por la tersura de su cutis, 29.

Por su buena presencia, 26”. “¡Adulador!” -le dijo Himenia, gratamente halagada. “Un momento -acotó don Cucurulo-. Todavía me falta sumar”. (Nota. Fundados motivos me hacen pensar que el tal don Cucurulo es un cabrón).Si Rubén Rocha regresa a su puesto de gobernador de Sinaloa, ese regreso será un golpe demoledor para la Presidenta Sheinbaum. El individuo de marras debe quedar separado definitivamente de su cargo, pues otra cosa vendría a corroborar que, en efecto, el de la 4T es un narcogobierno en el cual la delincuencia priva sobre la autoridad, y condiciona sus acciones. La institución del fuero ha sido por completo desvirtuada. Originalmente se creó para proteger a diputados y senadores y propiciar la libre expresión de sus ideas sin temor a represalias, pero ahora sirve para dar impunidad a quienes cometen delitos comunes. Todas las evidencias muestran sin lugar a dudas los vínculos de Rocha con sujetos ligados al tráfico de drogas. Si en verdad Claudia Sheinbaum estima el decoro y la dignidad de la República no puede permitir que ese político -no quiero decir politicastro-, sobre quien pesan acusaciones graves, vuelva al gobierno de una entidad que no merece tener un gobernante así. ¿Pruebas? Sobradamente podría obtenerlas la Presidenta en el caso de que realmente quisiera hacer que la corrupción y la mendacidad sean sustituidas por la ley y la justicia. Prueba de fuego es ésta para Claudia Sheinbaum. Si no la afronta con entereza y energía saldrá de ella con quemaduras graves. Florilí, joven soltera, les informó a sus papás que estaba in the family way, o sea embarazada. El genitor le preguntó: “¿Quién es el padre?”.

Respondió ella con pena: “No sé su nombre”. “¡Cómo! -se exasperó el padre-. ¿Ni siquiera te diste tiempo para preguntarle: ‘Perdone, con quién tengo el gusto?’”.

El maduro paciente se dirigió con ansiedad al médico: “Doctor: ¿cree usted que puedo vivir otros 10 años?”. Inquirió el galeno: “¿Bebe usted vino?”. “Nunca”. “¿Se desvela con amigos en noches de farra o de bohemia?”. “Jamás”. “¿Tiene trato con mujeres de cuerpo bondadoso?”. “No”. Dijo el facultativo: “¿Y entonces pa’ qué chingaos quiere vivir otros 10 años?”.

El joven Viriliano fue con su novia Flordelicia al umbrío y solitario paraje llamado El Ensalivadero, a donde acuden por la noche las parejitas que se encuentran en situación de calentura y no pueden pagarse un cuarto de motel. Estacionó Viriliano su cochecito compacto y le propuso a su dulcinea que se pasaran al asiento trasero del pequeño vehículo. Declaró ella: “No soy de esa clase de mujeres”. “¿De las fáciles?” - se apenó él. “No -precisó Flordelicia-. De las contorsionistas”. FIN.

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