Declaran culpables de terrorismo a 8 personas por disparos en centro migratorio en Texas
Un jurado federal declaró culpables a ocho personas el viernes de cargos de terrorismo relacionados con un tiroteo en una instalación migratoria en Texas que los fiscales federales vincularon con antifa, el movimiento descentralizado de extrema izquierda que se ha convertido en un blanco del gobierno del presidente Donald Trump.
Una persona también fue declarada culpable de intento de asesinato después de que, según los fiscales, abriera fuego el verano pasado afuera del Centro de Detención Prairieland, en las afueras de Fort Worth, e hiriera a un agente de policía. El Departamento de Justicia calificó la violencia como un ataque planeado por operativos de antifa —una abreviación de antifascismo—, pero los abogados de los acusados negaron esa caracterización, al afirmar que no había vínculos con antifa y que se trató simplemente de una manifestación con fuegos artificiales antes de que se desataran los balazos.
El juez federal de distrito Mark Pittman, designado por Trump, presidió el juicio de casi tres semanas en Fort Worth. Expertos jurídicos y críticos siguieron de cerca el proceso, y lo consideraron una prueba de hasta dónde puede llegar el gobierno para castigar a manifestantes.
El director del FBI, Kash Patel, había dicho que es la primera vez que se aplican cargos de proporcionar apoyo material a terroristas a personas acusadas de ser miembros de antifa.
“El veredicto de hoy por cargos de terrorismo no será el último, a medida que el gobierno de Trump desmantela sistemáticamente a antifa y finalmente detiene su violencia en las calles de Estados Unidos”, declaró la secretaria de Justicia, Pam Bondi.
Antifa no es una sola organización, sino más bien un término genérico para grupos de extrema izquierda que confrontan o se resisten a neonazis y supremacistas blancos en manifestaciones.