En la carta, deportistas señalan que el movimiento olímpico defiende el mantenimiento de la igualdad, la neutralidad y la dignidad humana.
Unos 200 deportistas iraníes pidieron en una carta a la presidenta del COI, Kirsty Coventry, que considere la disolución del Comité Olímpico Nacional del régimen iraní, como respuesta a las discriminaciones de que son objeto por la maquinaria ideológica de la República Islámica.
"Como primera mujer que lidera el COI, su respuesta a la represión de las mujeres y los atletas iraníes y la politización del deporte del país definirá más que una presidencia. Definirá si la Carta Olímpica es un documento vivo o un texto ceremonial", aseguran.
En la carta mantienen que "en momentos de injusticia el silencio se puede percibir como complicidad, más que como neutralidad"." Respetuosamente la instamos a actuar con coraje y de acuerdo con los principios que ha declarado, considerando la disolución del Comité Olímpico Nacional del régimen iraní", añaden.
El texto, difundido en redes por el movimiento internacional Global Athlete, alude a una primera misiva enviada también por deportistas iraníes a Coventry el 21 de enero pasado, en la que denunciaban que el deporte de Irán está controlado por la maquinaria ideológica de la República Islámica y que las federaciones son extensiones del poder del estado.
También recuerda que documentaron la sistemática discriminación de las mujeres, la exclusión de deportistas por motivos religiosos y las políticas antisemitas que obligan a los atletas a renunciar en lugar de competir contra israelíes.