El presidente Donald Trump afirmó el miércoles que Irán está "negociando hasta lo último" e insistió en que las elecciones de noviembre en Estados Unidos no lo presionarán para sacar adelante un acuerdo para poner fin al conflicto de casi tres meses que ha inquietado a la economía mundial.
Al hablar al inicio de una reunión de gabinete, Trump proyectó confianza en que un acuerdo está cerca. El fin de semana, incluso declaró que su gobierno y Teherán habían "negociado en gran medida" un acuerdo, aunque las conversaciones siguen en un estado de incertidumbre.
El presidente está buscando un acuerdo que reabrirá el estrecho de Ormuz y le dará un argumento creíble de que la capacidad nuclear de Irán se ha reducido lo suficiente como para declarar la victoria, poniendo fin a un conflicto que ha sido políticamente impopular para los republicanos.
Pero, tal como están las cosas, el mandatario también corre el riesgo de que la conclusión de la guerra que comenzó llegue con un desenlace insatisfactorio.
El acuerdo que se perfila aplaza muchos asuntos críticos para resolverlos más adelante y ya ha expuesto al presidente republicano a duras críticas -incluso de algunos de sus propios simpatizantes- de que los líderes de línea dura de Irán saldrán del conflicto golpeados pero envalentonados.