El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional fue destituido de su cargo el viernes, casi dos años después de que surgieran por primera vez acusaciones de conducta sexual indebida en su contra.
La destitución de Karim Khan se produce en un momento en que el tribunal ya afronta desafíos abrumadores, como la campaña de Estados Unidos para "desmantelar" el organismo, el cual fue creado para procesar a los responsables de los peores crímenes contra la humanidad.
Por una amplia mayoría, los 125 Estados miembros de la CPI votaron a favor de destituir a Khan, por "conducta inapropiada grave e incumplimiento del deber", informó el organismo de supervisión del tribunal, la Asamblea de Estados Partes.
"La CPI debe exigirse a sí misma los más altos estándares. Esto incluye garantizar un lugar de trabajo seguro con mecanismos eficaces y creíbles a disposición del personal o cualquier otras persona que sufra de abusos, incluida la violencia sexual o el acoso", dijo Liz Evenson, directora de justicia internacional de Human Rights Watch.
Khan, un abogado británico de 56 años, fue acusado de conducta sexual indebida con una asistente, acusaciones que rechaza categóricamente. Según documentos, Khan mantuvo una relación sexual con la mujer e intentó impedir que ella siguiera adelante con sus acusaciones.
El organismo de supervisión ahora tendrá que celebrar elecciones para un nuevo fiscal, el cual probablemente enfrentará sanciones por parte del gobierno de Trump, que ya ha impuesto sanciones financieras y restricciones de viaje a 13 miembros del organismo, incluido Khan.