Detectan a 20 mujeres con cáncer cervicouterino en Coahuila
El cáncer de cuello uterino ocupa el cuarto lugar entre los cánceres más frecuentes en las mujeres. De enero al 29 de mayo de 2026, en Coahuila se diagnosticó a 20 personas del sexo femenino con esta enfermedad, que puede curarse si se identifica y se trata en una fase temprana.
En 2025, la entidad cerró con 64 casos nuevos y 73 defunciones y en 2024 con 138 casos nuevos y 105 fallecimientos.
El cáncer de cuello uterino es el crecimiento, desarrollo y multiplicación de manera desordenada y sin control de las células del epitelio de la región que conecta el útero con la vagina. La Organización Mundial de la Salud (OMS), explica que prácticamente todos los casos de cáncer de cuello uterino están causados por la infección por tipos oncogénicos del virus del papiloma humano (VPH). Se trata de una infección de transmisión sexual muy común que puede afectar a la piel, la región genital y anal y la garganta.
La mayoría de las personas sexualmente activas contraen este virus en algún momento de su vida, generalmente sin presentar síntomas. En la mayor parte de los casos, el sistema inmunitario elimina estos virus de manera espontánea. Sin embargo, cuando la infección persiste y está causada por determinados tipos oncogénicos del VPH, puede dar lugar a la aparición de células anormales que, con el tiempo, evolucionan hacia un cáncer. En Coahuila, este año suman 50 casos positivos de VPH, mientras que en 2025, hubo 244 y en 2024, un total de 167, lo que reflejó un incremento del 46.1 por ciento.
Según la OMS, La vacunación frente al VPH de las niñas entre los 9 y los 14 años constituye una de las intervenciones más eficaces para prevenir esta infección, el cáncer de cuello uterino y otros cánceres asociados.
Además, el cribado del cáncer de cuello uterino en la población general a partir de los 30 años y desde los 25 años en el caso de las mujeres con infección por el VIH, permite detectar lesiones precancerosas que, cuando se tratan de forma oportuna, evitan la progresión hacia un cáncer invasivo. Asimismo, la detección precoz en las mujeres que presentan síntomas, con independencia de su edad, seguida de un tratamiento rápido y de calidad, permite curar el cáncer de cuello uterino. Algunos síntomas son: sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre períodos o después de la menopausia; flujo vaginal acuoso y con sangre que puede ser abundante o con olor fétido, así como dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales. En fases más avanzadas pueden existir problemas para orinar o evacuar, sangre en la orina o hinchazón en las piernas. Por ello, es importante la citología cervical o Papanicolaou, el cual puede detectar afecciones precancerosas del cuello uterino que pueden ser monitoreadas o tratadas para prevenir este tipo de cáncer.