Diego Garrido / ¡Adelante, cronófobos!
¡Adelante, Cronófobos! es una novela fragmentaria, híbrida y confesional que orbita en torno a la obsesión con el tiempo, la pérdida y la imposibilidad de fijar lo vivido. Narrada en forma de diario, carta, ensayo íntimo o evocación memorialística, la obra reconstruye la vida emocional e intelectual de un joven escritor a través de escenas de infancia, relaciones familiares, pasiones lectoras, duelos personales y fantasías metafísicas. El narrador, con una voz a la vez hiperlúcida y vulnerable, traza un mapa de la cronofobia, del temor a que todo pase, se borre, se olvide, e intenta resistirla mediante el acto mismo de la escritura.
Entre la muerte de un gato, las reliquias familiares y los ecos de un amor perdido, el protagonista dialoga con su hermana, Amanda (científica, escultora, figura mitológica privada), con su tío muerto (aspirante a escritor) y con los autores que lo acompañan (Leopardi, Salinger, Proust, Josep Pla), construyendo una enciclopedia personal de la pérdida, donde conviven lo trágico, lo humorístico y lo radicalmente íntimo. El texto es también un artefacto cultural sobre una generación marcada por la nostalgia digital, el duelo anticipado, los vínculos líquidos y la herencia del fracaso.
¡Adelante, Cronófobos! es una novela tan melancólica como brillante, donde la memoria se convierte en un territorio mágico. Una defensa del recuerdo, del deseo y de la escritura como única trinchera contra el paso del tiempo.
SOBRE EL AUTOR
Diego Garrido (Madrid, 1997) estudió cine en la ECAM. Su interés por James Joyce lo llevó a la literatura e inspiró su primera obra, Libro de los días de Stanislaus Joyce: «La novela española más increíble –en todos los sentidos– de los últimos tiempos» (Tom C.
Avendaño, El País Semanal).
En Anagrama también se ha publicado su segunda novela, ¡Adelante, Cronófobos!: «Un texto maravilloso que no sabemos si es novela, ensayo, dietario, broma o tragedia, confesión o mascarada. Muy pocos autores españoles de la generación de Garrido tienen tanta personalidad, escriben tan literariamente y van tan por libre» (Nadal Suau, El País).
Ha traducido los cuentos, el epistolario, las prosas breves y la primera novela de Joyce, así como libros de Laurence Sterne o Richard F. Burton. Actualmente trabaja en una traducción íntegra del Zibaldone de Leopardi. Lengua mortal no dice lo que sentía. Giacomo Leopardi a través de sus cartas es su último libro.