Diputados avalan reforma para invalidar elecciones por injerencia extranjera
Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados aprobaron una reforma constitucional que permitiría anular elecciones federales y locales cuando se acredite intervención extranjera en los procesos electorales.
La iniciativa, impulsada por Ricardo Monreal, fue avalada en lo general y en lo particular durante una sesión extraordinaria realizada la madrugada de este jueves, pese al rechazo de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano. El proyecto fue turnado al Senado para continuar su proceso legislativo.
La reforma plantea modificar el artículo 41 de la Constitución para incorporar como causal explícita de nulidad la intervención o injerencia extranjera que influya en los resultados electorales.
Inicialmente, el texto contemplaba sancionar la participación de “individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros” con intención de influir en las elecciones; sin embargo, Monreal ajustó la redacción para establecer que deberán acreditarse actos de intervención que impacten directamente en los resultados.
De acuerdo con el legislador morenista, la medida busca proteger la soberanía nacional frente a nuevas formas de presión internacional, incluyendo financiamiento ilícito, campañas de desinformación, manipulación digital mediante bots, presiones diplomáticas o económicas y propaganda extranjera.
La oposición cuestionó la ambigüedad de la propuesta y advirtió posibles riesgos de discrecionalidad. Legisladores del PRI, PAN y MC señalaron que conceptos como “intervención extranjera” no están claramente delimitados y podrían utilizarse para impugnar resultados electorales incómodos para el oficialismo.
Durante el debate, diputados panistas propusieron incorporar también como causal de nulidad la intervención del crimen organizado, aunque la propuesta fue rechazada por la mayoría oficialista.
Desde Morena, legisladores como Dolores Padierna defendieron la iniciativa argumentando que fortalece la soberanía electoral del país. En contraste, opositores como Rubén Moreira acusaron que la reforma podría convertirse en una herramienta política para invalidar elecciones bajo criterios interpretativos.
Para entrar en vigor, la reforma aún deberá ser aprobada por el Senado y posteriormente por la mayoría de los congresos estatales.