Con la suela de su zapato, el zaguero colombiano mandó la pelota al fondo de las redes y decretó la eliminación de su país en 1994.
- 1994. La Copa del Mundo se trasladaba por primera vez a suelo estadounidense cuando dicho país, la nación escogida para albergar la justa de ese año, lució como anfitriona y donde Brasil se abalanzó como el campeón, aunque no todo fue tan feliz como se esperaba para una persona.
Un personaje en particular: Andrés Escobar, defensor central de la selección colombiana, revelación del torneo local y de la Copa Libertadores de ese año con apenas 27 años...y un futuro que se oscureció sin más.
Llamado a ser el sucesor de Franco Baresi en el AC Milan, equipo que lo ficharía tras el Mundial, Andrés viajó junto a la comitiva cafetera rumbo a tierras norteamericanas en busca de lograr el campeonato del mundo con su país.
FUGAZ PASO MUNDIALISTA
En la primera ronda, Colombia enfrentó a Rumania que le ganó 3-1, para así llegar a la segunda fecha contra el anfitrión Estados Unidos - quienes encontraron la suerte, buena para ellos, pero mala para Escobar- de abrir el marcador con un gol en propia puerta del zaguero.
Andrés se tiró al suelo con las piernas extendidas buscando cortar el trayecto del balón, pero en el intento, la pelota pegó en la suela y no en la parte interior de su botín derecho, mandándola al fondo de la red e inaugurando el marcador para Estados Unidos. Aquel partido acabó 2-1 en su contra.
Luego de no poder avanzar a la siguiente etapa, los colombianos volvieron a casa amenazados por la indiferencia de los suyos y el acoso de la violencia en su tierra, misma que desenlazó en la trágica muerte de Andrés.
EL FATAL ENCUENTRO
Un 2 de julio de 1994, mientras Andrés se disponía a retirarse de un restaurante, desde una mesa fue insultado por los hermanos Gallón Henao, reconocidos paramilitares y narcotraficantes en el país sudamericano, debido a su acción durante el Mundial, por lo que se apresuró en dejar el lugar y subir a su auto para partir.
Ya en el estacionamiento, un individuo de nombre Humberto Muñoz Castro, guardaespaldas de los capos, se acercó a la ventana mientras el jugador pedía respeto ante los insultos y le descargó seis tiros en la cabeza.
Pese al auxilio de algunos testigos, quienes lo llevaron al hospital más cercano, Andrés falleció por los impactos alojados en su cráneo.
SIN RESPUESTAS
La policía local logró detener al responsable del asesinato, luego que éste tratara de desvincularse argumentando el robo de su camioneta, además de relacionar al caso a los hermanos por encubrimiento; a Muñoz le cayó una condena de 45 años, saliendo a los 12 por buena conducta, mientras que a los Gallón Henao, sólo un par de meses y fueron puestos en libertad.
Hasta nuestros días, siguen sin aclararse distintas preguntas cómo ¿en realidad fue Muñoz quien accionó el arma?, ¿por qué el acoso excesivo de los hermanos a Escobar?, y la más importante de todas: ¿qué habría sido de la vida de Andrés si no hubiese marcado ese autogol?