Este fin de semana, inicia la temporada 2026 de la Fórmula 1, y para beneplácito de todos los que somos amantes del Deporte Motor, nuestro paisano Sergio “Checo” Pérez, comienza su nueva aventura con la recién llegada escudería Cadillac, siendo la undécima escuadra que se suma al “Gran Circo”, con el objetivo de romper el orden establecido.
Tras un 2025 fuera de las pistas, el conductor tapatío vuelve con un desarrollo reconstruido y al mando del MAC – 26, un monoplaza bautizado en honor al legendario Mario Andretti, en el cual, este bólido, que luce una elegante decoración en negro y plata, representa el reto más grande en la carrera de Sergio Pérez, a saber, liderar un proyecto desde cero. Su compañero será el finlandés Valtteri Bottas, piloto con amplia trayectoria y múltiples triunfos en la categoría, y es evidente que elegir a Bottas responde a la misma lógica que la de “Checo”, como es la experiencia, capacidad de desarrollo técnico y liderazgo en momentos de presión, y que esta combinación Pérez – Bottas unirá kilometraje, conocimiento estratégico y lectura de carrera, aspectos fundamentales para un equipo debutante.
Después de que el británico Lewis Hamilton se coronó de manera consecutiva desde el 2017 hasta el 2020 con la escudería de Mercedes, apareció el corredor nacido en Bélgica, Max Verstappen, quién fue el mejor piloto a partir del 2021 con Red Bull, y que, precisamente hace cinco años, en un final apoteósico de sólo una vuelta, el neerlandés hizo morder el polvo a Hamilton, que se quedó sin el récord de Schumacher.
Y como todos ya sabemos, es el Circuito de Albert Park, en la ciudad de Melbourne, en Australia, la primera parada del Gran Circo. Este trazado se estrenó en el calendario en 1996, con Damon Hill como el ganador, ya que antes, las pruebas de F1 en Australia se habían desarrollado en el circuito callejero de Adelaida. El piloto con más victorias en el circuito australiano es, hasta el momento, Michael Schumacher, con cuatro, y también es un trazado que requiere un chasis bien preparado, con varios puntos en la pista en los que los pilotos necesitan un frontal reactivo que les permita entrar en las curvas, por lo cual, Melbourne es también una de las pistas más rápidas del calendario, con la vuelta de la pole de Lewis Hamilton en 2019 a una media de más de 235 kilómetros por hora.
Y desde el año pasado se terminó la hegemonía de Verstappen, coronándose el británico Lando Norris, con el equipo de MacLaren.
¡SUERTE “CHECO” PÉREZ!