Santos debutó desastrosamente en el Apertura 2026 de la Liga MX, cayó por uno a tres en su propio terreno ante la desilusión de sus seguidores, que hicieron la mejor entrada de los últimos dos torneos anteriores; si bien no se puede negar que Necaxa fue superior a lo largo del encuentro, no necesitó de mucho para salir con la victoria, sólo le bastó con aprovechar los errores laguneros para ganar con relativa facilidad. Más allá del merecido triunfo de los necaxistas, Santos le facilitó mucho las cosas a su rival, cometió errores que se fueron directamente al marcador, tanto a la defensiva como a la ofensiva.
Cuando un equipo no sabe defenderse con propiedad y además desperdicia las escasas oportunidades de gol que tiene al ataque, no puede aspirar a competir y mucho menos a ganar.
El equipo de la comarca fue una fiesta en su línea defensiva, cometió varios errores que se convirtieron en goles en contra; bueno, hasta Acevedo, que por lo regular es muy seguro y evita muchas anotaciones del rival, fue parte del doble yerro que se derivó en el primer tanto en contra, cuando Balanta entrega mal un pase que propició el tiro de esquina en el que Carlos deja el balón a la deriva, para que Necaxa abriera el marcador apenas al minuto cuatro de tiempo corrido, el nefasto gol de vestidor.
Menos de diez minutos más tarde, Ortega se techa en un balón por alto, Abella no reacciona rápido y cae la segunda anotación de los rayos; todo esto sin mucha respuesta santista, es más, por poco cae el tercer pirulo visitante salvado por Acevedo, antes que el primer disparo lagunero a gol, bien atajado por Unsain, el guardameta rojiblanco.
Santos logró retratarse en el marcador antes de terminar la primera mitad, con el primer gol como santista de Di Yorio, con la colaboración del arquero necaxista, que luego salvó a su equipo de un autogol cantado.
Santos pudo haber empatado el marcador antes de terminar el primer período, pero, así como hubo fallas defensivas también las hubo al ataque, como cuando Amione se tardó en rematar y dejó ir medio gol que le había servido Di Yorio.
Para colmo de males, también hubo lapsus mentales, como la desconcentración del capitán Abella, que salió expulsado y dejó a su equipo en inferioridad numérica y con el score en contra.
Para el complemento, Necaxa jugó con la desesperación santista, las circunstancias del partido y otra equivocación defensiva al cometer un penal para el tercer gol de Necaxa, además de los fallos verdes ante el marco rival.
Santos volvió a ser el cuadro errático de torneos anteriores, muy a pesar de la inclusión de Gruezo y Di Yorio, refuerzos que mostraron calidad; pero que solo podrán ser útiles, si el deficiente nivel exhibido por los jugadores que ya estaban en el plantel crece; porque si no será muy difícil darle al cuadro de la comarca un rostro ganador.
Rescatable que Villalba se mostrara muy bullidor, la competencia es muy buena motivadora; pero también sus demás compañeros deben elevar mucho su nivel del sábado pasado; que, insisto, estuvo muy lejos del de los recién llegados, para que cuando menos se acaben los sufrimientos de Santos en este futbol nuestro de cada día.