Un verdadero zarpazo le dio Tigres a Santos al golearlo sin misericordia por cinco tantos a uno, dejando muy claro cuáles son los momentos actuales de ambos conjuntos.
Mientras los felinos se afianzan como un cuadro sólido y ocupan ya la segunda posición en el torneo, la oncena lagunera sigue hundida en la inoperancia y se estanca como penúltima de la clasificación, con apenas un mísero punto en su haber.
No ganado ningún juego el once santista, solo ha anotado cuatro goles en cinco partidos y su defensa es una verdadera desgracia, una coladera que ha encajado diecisiete pirulos en contra, y eso que Carlos Acevedo ha evitado con diez más.
Como ocurre en la trama de la novela de García Márquez, “Crónicas de una muerte anunciada”, el resultado del encuentro entre Tigres y Santos era más que predecible, no había forma de que fuera de otra manera, solo un milagro hubiera podido darle al equipo de la comarca un resultado diferente al de una derrota, la diferencia de talento entre ambas escuadras es abismal, tanto que los de San Nicolás siempre tuvieron el control del cotejo, a pesar de que los de La Laguna anotaron primero, en algo que fue más bien un accidente del juego y no producto de un buen desempeño de los guerreros, que habían estado sufriendo un acoso muy marcado, pero infructuosos, de los felinos, que en ese gol perdieron el balón en una salida de rutina que aprovecharon los visitantes para inaugurar el marcador.
No le duró mucho a la visita la alegría de verse adelante en el marcador, pues el propio jugador de Tigres que se había equivocado fue quien consiguió la igualada, lavando así su error.
Lo que siguió después fue lo que se podía esperar, unos Tigres que eran muy superiores a un conjunto lagunero sin alma, pero sobre todo sin futbol, pues los argumentos esgrimidos por los comarcanos fueron de verdad muy pobres.
Un marcador tan contundente es simplemente reflejo de lo que ya sabíamos, Santos no tiene mucho con que competir, por más que su presidente afirme, desde 2024 que llegó a la presidencia, que su equipo estaba en proceso de reconstrucción y que se estaban dando los pasos para que el equipo regresara a los mejores planos competitivos, pero lo cierto es que lo que se ha hecho hasta el momento dista mucho de ser lo que el conjunto santista necesita, los números hablan por sí solos.
Cierto que hubo una muy ligera mejoría en el torneo pasado, pero hoy el cuadro lagunero está totalmente a la deriva, y lo peor es que su técnico no parece tener una idea clara de lo que debe hacer.
Mucho de lo que ha venido aconteciendo pasa por los jugadores, que aparte de su poco talento, tampoco muestran mayor vergüenza y compromiso, pero también es cierto que muchas de las decisiones tomadas por el técnico Rodríguez han sido muy cuestionables, y no solo han sido equivocadas, sino que además parece que han roto la confianza de muchos jugadores en el entrenador español.
Tal parece que en este torneo Santos está condenado a ser uno de los más malos de este futbol nuestro de cada día.