Santos llegó a Harrison con la urgencia de sumar y se fue con las manos vacías, este 2-0 contra New York City FC dejó en evidencia los mismos males que arrastran los Guerreros en la Liga MX: falta de contundencia y desconexión en momentos clave.
El primer tiempo fue de estudio, Santos aguantó, sin embargo tuvo más remates a puerta que el rival; pero “tener tiros” no es sinónimo de peligro, porque al equipo de Renato Paiva realmente le faltó profundidad, porque poca de posesión y solo un par de ocasiones creadas hablan de un equipo que circuló el balón, pero no lastimó.
El problema llegó en el complemento, New York ajustó y Santos se cayó; los goles de los “Pigeons” cayeron por errores laguneros de marca, con un mediocampo que no pudo contener y se vio rebasado, dejando a su defensa muy expuesta; y aunque ofensivamente los hombres de ataque lo intentaron, tampoco tuvieron mucho apoyo.
Doce tiros en total suenan bien, pero fueron muchos desde fuera del área y sin claridad; pero lo más preocupante es que Santos repite el guión de Liga MX, compite buenos lapsos, pero cuando el rival aprieta no tiene reacción efectiva; y así, sin puntos en el torneo y último lugar en el Apertura, este resultado en Leagues Cup no ayuda anímicamente.
Ahora Paiva tendría que decidir si usa este torneo para probar o para rescatar algo de orgullo; pero lo cierto es que en este partido, en general, Santos se vio nuevamente como un equipo sin mucha idea ofensiva y con una defensa que sufre cada vez que la atacan.
CHICAGO FIRE 3-1 SANTOS Santos volvió a tropezar en territorio estadounidense, este uno por tres ante Chicago Fire dejó en claro que los problemas estructurales del equipo albiverde siguen sin solución, a pesar del cambio de torneo y del tipo de rivales.
El marcador es elocuente, Santos se adelantó, pero Chicago anotó 3 goles y los laguneros ya no tuvieron respuesta; el equipo de Renato Paiva volvió a sufrir en las transiciones, en el funcionamiento general la línea defensiva se vio superada en velocidad y en duelos individuales, los laterales quedaban muy arriba y sin coberturas, lo que Chicago aprovechó para lastimar por las bandas.
No es un tema de actitud: es un tema de orden táctico, pues cuando el rival acelera, Santos queda partido en dos y su línea media no logra imponer condiciones, de esa manera Chicago reaccionó y se apoderó del mediocampo con presión alta y salidas rápidas; Santos tuvo cierta de posesión, pero fue una posesión estéril, con muchos pases incompletos que reflejan imprecisión y falta de ideas para romper líneas, y sin creación, es imposible alimentar a los delanteros.
Santos había jugado una buena primera parte y consiguió una muy buena anotación, pero desperdició otras oportunidades muy claras que tuvo, mientras que en el complemento Chicago fue muy certero, Santos perdonó en el primer tiempo y lo pagó bien caro.
Estos resultados confirman una tendencia muy clara: Santos compite por lapsos, pero carece de talento, calidad y jerarquía para sostener un buen funcionamiento durante los noventa y tantos minutos que dura un partido.
Suma sigue sumando derrotas, tanto en la Liga MX y ahora en Leagues Cup, con cero puntos, una defensa que se pierde con frecuencia, una zona creativa que se nubla y desaparece con facilidad y un ataque que no aprovecha lo poco que se genera, el margen se agota.
Paiva necesita ajustar varias cosas; pero, sobre todo, urge darle equilibrio al equipo sin regalar espacios y encontrar mayor contundencia; si no, el Apertura 2026 pinta para ser otro torneo de terror y sufrimiento.
En la Comarca Lagunera la afición ya no pide buen fútbol, lo que pide son resultados; y hoy, Santos no da ninguno en este fútbol nuestro de cada día.