EDITORIAL Verdades y rumores Columnas editorial

Columnas

El INE ya no es lo que fue

ALBERTO AZIZ NASSIF
ALBERTO AZIZ NASSIF

A la memoria del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, constructor de la democracia mexicana

El Instituto Nacional Electoral (INE), antes IFE, fue una institución central en todo el proceso de la transición democrática. Tiene una larga historia de construcción política y ha pasado por diferentes etapas, hasta que logró su autonomía en 1996. El INE se puede analizar por sus reglas legales, producto de múltiples reformas; por el desempeño de sus integrantes y, de manera central, de sus consejeros electorales; y por el acompañamiento de la sociedad civil organizada. El INE llegó a ser referente internacional para organizar elecciones confiables; nunca dejó de tener tensiones y ha pasado por crisis diversas; siempre ha merecido apoyos y críticas. Sin embargo, la crisis actual es probablemente la de mayor gravedad a lo largo de su historia de 35 años de existencia.

La actual crisis del INE tiene diversas causas. En la avalancha de reformas que ha realizado el régimen de la 4T, se han afectado a los organismos electorales. Durante el régimen de la transición hubo diversas reformas que generaron un entramado institucional complejo, pero hay tres momentos claves: uno fue en 1996 que le dio autonomía y un diseño institucional pluralista, con acceso de las oposiciones a medios masivos y preponderancia en el financiamiento público. Otro fue en 2007, con el cambio en el modelo de medios y el catálogo de reglas para “vigilar y castigar” a partidos y candidatos; y el último fue en 2014, con el cambio de IFE a INE, y la estructura dual entre lo nacional y lo local. Con estas reglas hubo alternancia y llegó al poder Morena.

Uno de los temas más controversiales del IFE-INE ha sido la inclinación política de sus consejeros y consejeras. Ha habido cuotas y cuates en el reparto entre partidos; ha habido consensos y exclusiones y se ha llegado a armar un mecanismo especial de elección de estos cargos, pero no se ha conseguido la independencia buscada, salvo excepciones. La 4T intentó reformar al INE, no lo logró, pero hoy tiene a la mayoría de los consejeros y consejeras, también capturó al Tribunal Electoral. Morena impuso cambios para concentrar el poder en la presidencia de Taddei, suprimió la colegialidad y así llegamos al desastre actual. Sin duda, esa consejera presidenta es hechura y responsabilidad del régimen de la 4T.

Morena ganó en el corto plazo, pero generó un gravísimo problema de corrupción. Taddei le sirvió al régimen para decisiones abusivas, como la mayoría legislativa artificial e ilegal; la ceguera frente a los actos anticipados de campaña, hasta el absurdo de autorizar como válidas las boletas no dobladas, entre otras muchas. Pero los costos han sido muy costosos: corrupción, escándalos y subordinación del instituto al poder gubernamental. Todos perdemos, porque en pleno proceso electoral se vive una grave crisis; Taddei y su estructura salpican porquería por todas partes.

Varias preguntas quedan pendientes de una respuesta en el clima político: ¿por qué otros casos de corrupción tan visibles no han sido juzgados y gozan de impunidad, y Taddei se volvió insostenible? ¿Hasta dónde llegará la renuncia de la consejera presidenta, se quedará solo en su persona y sus equipos cercanos, o se limpiará toda la institución? ¿abarcará a otros consejeros que eran cómplices de Taddei para favorecer a Morena? Es muy probable que el gobierno haga todo lo posible por un control de daños menor.

Quién sabe si se haga, pero es necesario decirlo: urge hacer cambios y señalamos tres: a) limpiar completamente al INE de corrupción, contratos a modo y una dinámica de decisiones unipersonales; b) nombrar a una nueva presidencia que sea una persona honorable, independiente del gobierno y que genere confianza para todos los actores; c) regresar la colegialidad como ofreció la presidenta interina. El objetivo debe ser construir un proceso electoral transparente y con consensos amplios, como vía para fortalecer la confianza ciudadana de todos, y no solo la de los morenistas. El INE no debe tener dueños, cotos privados, ni corrupción. ¿Se podrá recuperar el INE de su lamentable estado actual?

@AzizNassif

⏰

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: columnas editorial

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2524508

elsiglo.mx