EDITORIAL Columnas Editorial Caricatura editorial

Columnas

El reporte Oppenheimer

Bad Bunny, Trump y el futuro del español en EUA

ANDRÉS OPPENHEIMER

Nos guste o no la música de Bad Bunny, su espectáculo en el Super Bowl - el primero de su tipo cantado de principio a fin en español- fue un balde de agua fría para la cruzada del presidente Trump por convertir el inglés en el idioma oficial de Estados Unidos, y para la ofensiva de varios estados republicanos por adoptar leyes de "solo inglés".

Lo cierto es que el festejo del orgullo latino y el idioma español del cantante puertorriqueño llegó en uno de los momentos de mayor hostilidad hacia los latinos en la historia de Estados Unidos.

Además de las deportaciones masivas y de la retórica de Trump de que los indocumentados están "envenenando la sangre de nuestro país", varios estados republicanos están aprobando leyes de "solo inglés" para prohibir el español en oficinas públicas.

A partir de este mes, Florida exigirá que los exámenes para obtener la licencia de conducir se realicen exclusivamente en inglés. Los críticos dicen, con razón, que esto va a espantar a los trabajadores de la construcción y los restaurantes, y que el resultado será que los precios van a subir, y habrá una luz verde a la discriminación racial.

El año pasado, Trump firmó una orden ejecutiva que designa el inglés como "idioma oficial" de Estados Unidos. Con un plumazo, derogó una norma del año 2000 que exigía a las oficinas y programas federales garantizar la ayuda a quienes no hablaban bien el inglés.

A pesar de todo esto, Bad Bunny, cuyo verdadero nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio, ha decidido cantar únicamente en español, y se ha convertido en un fenómeno cultural con pocos precedentes.

Su espectáculo del Super Bowl atrajo a 128 millones de espectadores. En comparación, la transmisión simultánea de Kid Rock, respaldada por Trump, tuvo apenas 6 millones de visitas en YouTube.

Bad Bunny es el artista más escuchado en Spotify en cuatro de los últimos seis años, y el primer latino en ganar un Grammy al 'Álbum del Año' por una obra completamente en español.

Y es un artista que no se calla nada: defiende públicamente a los inmigrantes contra las redadas indiscriminadas del servicio de migraciones, y hasta gritó "Fuera ICE" en los Grammys.

Sin embargo, algunos creen que el cantante está librando una batalla perdida en lo que hace a su defensa del español.

La revista The Economist predijo que, a pesar del éxito de Bad Bunny, "el número de hispanohablantes en Estados Unidos probablemente se estancará y eventualmente caerá". La revista dijo que esto va a pasar por las deportaciones, y porque los hijos de inmigrantes tienden a hablar inglés.

Yo no estoy tan seguro de que veamos un declive del español en el país. Ya hemos visto esta película antes, y no terminó así.

A principios de la década de 1980, un movimiento similar de "solo inglés" se extendió por todo el país. Y, sin embargo, no duró mucho. La inmigración aumentó, las leyes de "solo inglés" fueron revocadas y la población hispanohablante de Estados Unidos se disparó a 43 millones, convirtiendo a Estados Unidos en uno de los principales países hispanohablantes del mundo.

Es muy probable que lo mismo vuelva a pasar pronto, porque Estados Unidos necesitará más inmigrantes en los próximos años para compensar la disminución de su tasa de natalidad.

Un nuevo estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso, un organismo bipartidista, lo dice muy claramente: "Sin inmigración, la población comenzaría a disminuir en 2030".

Esto significa que, sin más inmigrantes, no habrá suficientes estadounidenses en edad laboral para pagar impuestos y financiar a los retirados, y la economía se contraerá por una disminución del consumo.

Lo que es más, quizás haya incluso un "efecto Bad Bunny" que le dé un nuevo impulso al español. Duolingo, la plataforma de enseñanza de idiomas, reportó un aumento del 35% en los clics en cursos de español en Estados Unidos desde el espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl.

¿Mi pronóstico? Tarde o temprano -probablemente cuando termine el mandato de Trump- Estados Unidos va a tener que abrirle la puerta a más inmigrantes por pura necesidad económica. El show de Bad Bunny en el Super Bowl quizás sea recordado como el principio del regreso a la tradicional diversidad cultural e idiomática que tanto ha enriquecido a este país. ¡Felicitaciones a Bad Bunny!

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: El reporte de Oppenheimer columnas Editorial Andrés Oppenheimer

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2451403

elsiglo.mx