El temor de las brujas
Remedios Varo, Leonora Carrington y Kati Horna son conocidas como las tres brujas del arte. Nadie escapa de la estigmatización que el mundo tiende a darle a las mujeres que son diferentes, que se salen del molde y muestran una energía masculina, o incluso aquellas que su energía es extremadamente femenina. Pero en Varo, Carrington y Horna pasa algo distinto: desenredaron en su arte incluso teorías e hipótesis que los grandes científicos y pensadores no lo lograron hacer. Con su arte le dieronforma al pensamiento humano incluso aquel futurista. Plasmaron lo que aún es difícil de explicar.
Quizá usted tenga su ‘bruja’ favorita o dependiendo de la circunstancia aprecie más un trabajo que otro. Hoy el centro está en la obra titulada Mujer saliendo del Psicoanalista, de Remedios Varo. La pintura es una figura misteriosa envuelta en un manto verde (color de la esperanza) que sale de una ‘consulta’. En su mano izquierda sujeta de las barbas la cabeza masculina (símbolo de autoridad) a punto de echarla en un pozo o bien de sacarla de él, mientras en su mano derecha lleva una canasta con objetos simbólicos,un reloj (el tiempo que está en su contra siempre), una llave (abre el subconsciente) y unos hilos (para remendar sus heridas) se supone que al salir de esta terapia la figura mística libera sus traumas a través de una introspección profunda. La mayor parte señala que esa figura se trata de una mujer que logra liberarse del yugo de su máxima autoridad: su padre, pues la cabeza es eminentemente masculina. Pero ¿logra realmente la figura mística liberarse o sólo consigue reconocer que inquieta tanto su vida?
En realidad, la ‘bruja’ de Remedios deja a la interpretación de cada mujer en qué etapa de su liberación se encuentra. La artista surrealista fue además cercana al pensamiento de Sigmund Freud, por lo que la pintura es en extremo freudiana. Recordemos que las interpretaciones de Freud siempre fueron dedicadas a los varones y su relación con su madre, y de forma incipiente explicóo dejó indicios de la mujer y su relación con su padre. Más adelante, la corriente del psicoanálisis ha dado algunas explicaciones a la mujer y su relación con padres y la construcción de su subconsciente.
Pero Remedios en su pintura deja todo en al aire, como si supiera exactamente que la interpretación dependerá de cada mujer y su proceso. O en una interpretación completamente feminista, la figura mística es de poder: tiene en su mano izquierda la cabeza del hombre que recuerda al pasaje bíblico de Judith de las heroínas judías, quien le corta la cabeza al general asirio Holofernes y en su mano derecha carga un canasto para curar heridas.
Remedios, con su pintura, además recuerda a Esther, aquella reina que salvó a su pueblo no con la fuerza, sino con estrategia; o el papel de Cleopatra, la faraona que se alió hábilmente con Julio César y Marco Antonio para prolongar su dinastía; o bien la emperatriz china Wu Zetian, quizá la más poderosa de las dinastías chinas y que logró mantener el poder por casi 50 años con un dominio total de la corte y la política.
En un fin último, la figura, en lo que coinciden estas historias de mujeres de poder, radica en la introspección que realizan, ya sea a través de su religión o bien del conocimiento interno. Incluso el caso de Juan de Arco: guerrera francesa con visiones místicas y acusada de herejía y apodada ‘Juana la loca’, que tenía claro lo que buscaba, sus ideales y su fe.
Hoy las mujeres nos perdemos en lo que han encasillado como ‘energía masculina y energía femenina’, cuando la clave para ambos sexos está en conocerse verdaderamente, en vencer los miedos internos, en curar las heridas de la infancia y mantener empatía con el resto de los seres humanos.
En la pintura de Remedios Varo, la figura del padre siempre estará presente para una mujer, y aunque traigamos sus barbas y cabeza en la mano izquierda no hay forma de desligarnos de esa parte que también nos define, la canasta en la mano derecha es desde luego nuestros traumas y miedos, pero también ahí están los remedios para sanar, para tener armonía con lo que somos y forma parte de nuestra definición. Abrazar esa parte que nos disgusta y seguir avanzando; Remedios Varo inteligentemente muestraque la mujer o la figura mística no suelta estos dos
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