Daniela y Victoria Flores.
En el marco del maratón, el reconocimiento no solo es para quienes cruzaron la meta, sino también para quienes estuvieron acompañando cada paso del camino. Familiares y amigos jugaron un papel fundamental en este logro, brindando apoyo emocional, motivación constante y respaldo durante los meses de preparación.
Su presencia en la ruta, sus palabras de aliento y su paciencia durante los entrenamientos forman parte esencial de cada medalla obtenida. Porque detrás de cada corredor hay una red de apoyo que impulsa, sostiene y fortalece.
Este reconocimiento es también para ustedes, que demostraron que el esfuerzo se comparte y que los logros, cuando se acompañan, se multiplican.




