Letreros con mensajes de apoyo ‘inundaron’ algunas de las principales avenidas donde los competidores pasaron. (Foto Fernando Compeán)
Los corredores recreativos son el corazón del Maratón Lala, y los miles de laguneros que salen a las calles para apoyar con sus vítores, son el alma de la extenuante carrera de 42 kilómetros y 195 metros, que ayer celebró su trigésimo séptima edición en las calles de las Tres Ciudades Hermanas.
COLOR Y CALOR
La comunidad lagunera volvió a demostrar que su calidez es extraordinaria, pues desde temprana hora, salieron a las calles de Gómez Palacio y Ciudad Lerdo, en Durango, así como en Torreón, por el lado de Coahuila, para apoyar a cada uno de los 4 mil 500 corredores que dieron vida a la Gran Fiesta Atlética de la Comarca Lagunera.
"Tú puedes, keniano, tú puedes", le gritaban con entusiasmo a Wilfred Nyatogo, campeón de la edición 2026, pero con ese mismo ánimo impulsaban hasta al atleta que se había quedado más rezagado, pero que no abandonaba su sueño de llegar a la META.
El colorido no faltó a lo largo del recorrido, con personajes como las Bananas, el Chavo del Ocho, Hulk, Superman, El Vaquero, El Diablo, Flash, y hasta un bebé que lució su pañal, sin faltar quienes corrieron sin playera, arrancando algunos suspiros de las espectadoras.

UNA CARRERA PARA TODOS
Algunas playeras de corredores mostraban dedicatorias especiales, oraciones hacia el cielo e incluso, mensajes de motivación, aunque en esta ocasión, la gran puntada fue por parte del lerdense Cristian Zamora y su familia, pues realizaron una "revelación de género", y en cuanto Zamora cruzó la META, salió el humo azul para anunciarle que será papá de un varón, una acción que aplaudieron todos los presentes.
El implacable sol que se dejó sentir desde temprano, fue una apología de lo cálidos que son los laguneros, quienes ofrecieron agua, electrolitos, frutas, y sobre todo, muchas palabras de apoyo para los corredores que retaron a ese calor.
Año con año, los laguneros se superan en el ingenio para otorgar colorido al Maratón, demuestran que es una fiesta a la que están todos invitados, no solamente el que corre, sino también el que sale a apoyar, sabe ponerle su sazón a la competencia estrella del calendario atlético en la región.
