Jorge García y Karla Llamas.
La pasión por el futbol reunió a los laguneros en diferentes puntos de la ciudad, donde restaurantes, bares y hogares se llenaron de familias, amigos y parejas que disfrutaron juntos el encuentro entre México y Ecuador. La ocasión se convirtió en un momento de convivencia, emoción y unión alrededor de una misma afición.
En casas, reuniones y lugares públicos, el ambiente estuvo marcado por las porras, las charlas y la alegría de compartir cada instante. Más allá del resultado, la jornada dejó una muestra del entusiasmo de la comunidad lagunera por reunirse y crear momentos especiales con quienes más quieren.




