Las plazas de toros son un gran termómetro de la voluntad popular en la que varias ocasiones destacadas personalidades han acudido ahora sí que en términos taurinos echándole valor o bien para dejarse ver, en ellas han recibido el reconocimiento popular, el reclamo o el grito sarcástico u ocurrente.
Las charlas y comentarios muestran las reacciones más variadas, la más de las veces marcadas por el favoritismo por algún torero, ese favoritismo en otros tiempos llegaba a provocar broncas en los tendidos en la llamada época moderna iniciada a principios del siglo pasado la rivalidad entre los maestros Joselito y Belmonte némesis exponentes de dos vertientes era alimentada por los comentaristas que también mostraban su “ismo” provocando en los lectores la confrontación que se reflejaba en los tendidos, bares lo que favoreció el auge de las peñas taurinas en honor del preferido muchas de ellas han alanzado más de un siglo de existencia.
Estás y otras costumbres caídas en desuso como producto de los tiempos actuales, un ejemplo de ello es la petición de premios para los toreros los aficionados de años recordaran el uso de los pañuelos para pedir al juez se otorguen los trofeos, está bonita tradición es ahora suplida por silbidos y gritos cuando estos antiguamente eran usados para protestar la presentación de los bureles, la faena o el fallo con el estoque, la misma situación se presenta ante la petición de la ejecución de un taurinísimo pasodoble cuando, aparte con cierto conocimiento, el director de la banda lo consideraba o bien en plazas en las que hay apego al reglamento era autorizado por el juez de plaza, esta costumbre fue modificada con la ejecución de alguna melodía representativa del lugar de nacimiento de alguno de los alternantes o de la plaza de la localidad, ahora se agregan piezas más propias de otros festejos que de una corrida de toros.
Ante el momento histórico que vive la fiesta no está demás retomar las costumbres y aderezarlas como se ha hecho con corridas temáticas como las de Calaveras, Revolucionaria, de La Alborada, de Las Luces o de la Insurgencia.
LA ANÉCDOTA
La Plaza de Las Ventas en Madrid a raíz de un desacuerdo a raíz de la autorización por el presidente en la llamada corrida de La Victoria el 24 de mayo de 1939 en la faena del matador Marcial Lalanda y negarla para la del maestro Domingo Ortega se adoptó esta costumbre solo ejecutándose la música en el paseíllo y entre cada toro durante el arrastre el toro por las mulillas, esta disposición ha tenido la excepción en honor al maestro Antonio Bienvenida en su encerrona del 16 de noviembre de 1966 en la que solicito al presidente la autorización para que se ejecutara el taurinísimo pasodoble “El gato montés” en La Plaza México se sigue la misma costumbre la que en respuesta a nuestra propia forma de vivir la fiesta ocasionalmente se han ejecutado pasodobles o bien la nostálgica melodía de Las Golondrinas en la despedida de un matador.
LAS EFEMÉRIDES
Un día como hoy de 1856 nace en Elgoibar, Guipúzcoa el legendario matador Luis Mazzantini y Eguía, en 1909 en la Monumental de Barcelona los mexicanos Pedro López y Carlos Lombardini reciben la alternativa de manos de Antonio Moreno “Moreno de Alcalá” en presencia de Rafael González “Machaquito”, con los toros “Gargantillo” y “Chocleto” respectivamente de la ganadería de Esteban Hernández, en 1918 en la plaza de toros de Madrid se conceden por primeras vez las orejas y el rabo siendo el merecedor de los premios José Gómez “Gallito”, en 1926 el Dr. Javier Ibarra es nombrado médico de plaza de El Toreo de la Condesa, el Dr. Ibarra es uno de los médicos más reconocidos en la historia de la cirugía taurina en nuestro país y reconocido a nivel mundial, en 1962 nace en Puebla el matador y posteriormente subalterno Sergio González, en 1965 el matador mexicano Joel Tellez “El Silverio” toma la alternativa en la plaza de Palma de Mallorca por el maestro Jaime Ostosy como testigo Emilio Oliva con toros de Francisco Garzón, el mismo día se inaugura en Apizaco, Tlaxcala la plazaWiliulfo González, con un mano a mano entre Jaime Rangel y Gabino Aguilar con toros de Zacatepec, en 1971 el maestro Curro Rivera debuta en Venezuela en la plaza de Caracas alternando con el local Efraín Girón y el maestro Dámaso González, en 1981 se inaugura la plaza de Nuevo Laredo con toros de Xajay para el maestro Eloy Cavazos, Mariano Ramos y Lorenzo Manuel Villalta, en 1982 se presentan el rejoneador Eduardo Funtanet y Luis Fernando Sánchez alternando con Rafael Carmona y Curro Calesero con ganado de Funtanet que también hizo su presentación, ¡hasta la próxima!