Amira Darwich, Mónica Franco y acompañante, en una jornada de gran calidad, donde la emoción y la empatía fueron protagonistas.
Con una respuesta solidaria y entusiasta, se realizó la segunda edición de Primero Yo, un encuentro que combinó bienestar, reflexión y apoyo social en favor de niñas y niños con parálisis cerebral. La jornada reunió a decenas de mujeres que, además de compartir un espacio distinto en su rutina, contribuyeron a una causa que busca garantizar el acceso continuo a terapias fundamentales para el desarrollo físico de los pequeños.
El evento logró sumar esfuerzos entre iniciativa privada, sociedad civil y organismos locales, generando recursos que se destinarán a ampliar los servicios de rehabilitación, incluyendo nuevas alternativas como la hidroterapia. Más allá de la recaudación, la actividad dejó claro que estos espacios también fortalecen la conciencia colectiva, recordando que el autocuidado puede ir de la mano con la empatía y el compromiso social.






