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Fred Kerley llegó a Las Vegas con una promesa de romper el histórico récord de Usain Bolt en los 100 metros planos. “El récord del mundo va a ser destrozado”, lanzó el velocista estadounidense antes de competir en los Enhanced Games, un evento que eliminó las reglas antidopaje y abrió la puerta al uso de sustancias para mejorar el rendimiento.
El escenario parecía diseñado para eso. Sin controles estrictos y con protocolos farmacológicos permitidos, Kerley tenía vía libre para intentar bajar los 9.58 segundos que Bolt impuso en 2009 y que nadie ha podido tocar desde entonces. Sin embargo, la realidad fue muy distinta al discurso.
Kerley terminó la prueba en 9.93 segundos, una marca lejos de la histórica referencia del jamaicano y, además, inferior a varios registros que él mismo había conseguido durante su carrera.
El resultado terminó convirtiéndose en un golpe para la idea de los Enhanced Games. Ni siquiera en un torneo donde el dopaje era permitido pudieron acercarse seriamente al récord de Bolt.
¿Qué récords rompieron en los Enhanced Games?
La decepción se extendió al resto de disciplinas. La organización presumió que la mayoría de los atletas habían utilizado testosterona, hormona de crecimiento, Adderall e incluso EPO, pero las marcas históricas nunca aparecieron.
En halterofilia, la dominicana Beatriz Pirón falló sus tres intentos de levantar 100 kilos en arrancada pese a que se hablaba de récords durante los entrenamientos.
El nadador griego Kristian Gkolomeev se convirtió en el único atleta del evento en superar un récord mundial durante las competencias realizadas en Las Vegas.
El europeo, de 32 años, registró un tiempo de 20.81 segundos en los 50 metros libres, superando la marca de 20.88 impuesta apenas en marzo por el australiano Cameron McEvoy.
Sin embargo, el logro quedará fuera de los libros oficiales. Debido a la naturaleza de los Enhanced Games y a la autorización del uso de sustancias prohibidas, el registro de Gkolomeev no será reconocido por los organismos internacionales de natación.
Uno de los momentos más incómodos llegó en los 100 metros espalda. El estadounidense Hunter Armstrong anunció que competiría completamente limpio para demostrar que todavía podía ganar sin ayudas químicas. Y terminó cumpliéndolo.
¿Cuál fue la respuesta de Usain Bolt?
Mientras tanto, Bolt observó todo desde la distancia. El jamaicano reaccionó en redes sociales después de que Kerley fracasara en su intento de romper el récord mundial. “National Treasure #OK”, escribió en X, en un mensaje breve que muchos interpretaron como una respuesta irónica al espectáculo montado alrededor de su marca.
Kerley había insistido en que no necesitaba sustancias para correr rápido. “Dios me dio pies rápidos por una razón”, declaró antes del evento. Aun así, el contexto terminó dejando una imagen difícil de ignorar, ya que ni con un torneo diseñado para empujar los límites físicos pudieron derribar el tiempo que Bolt estableció hace más de una década en Berlín.
El estadounidense, medallista olímpico en Tokio y París, atraviesa además una suspensión de dos años impuesta por la Unidad de Integridad del Atletismo tras acumular fallas en controles antidopaje entre mayo y diciembre de 2024. La sanción estará vigente hasta agosto de 2027.