Revisión de ticket al salir de una tienda (ESPECIAL)
La revisión de los tickets de compra es una práctica que persiste en muchos establecimientos alrededor de México. Lugares como supermercados, tiendas de autoservicio o clubes de precio -Sam's, Costco, etc.- suelen aplicar esta medida dentro de sus instalaciones como un "control de seguridad".
Para muchos consumidores, este procedimiento es usual y no tienen ningún inconveniente, sin embargo, para otros genera dudas sobre su legalidad y sobre los límites entre la prevención de robos y el respeto a los derechos de los clientes.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en México no es legal que revisen tu ticket o recibo al salir de una tienda.
La dependencia federal establece que la práctica comercial que consiste en revisar los comprobantes de compra o tickets de los consumidores, para cotejarlos con los productos adquiridos, no está permitida.
Según la Profeco, esta acción constituye un acto de molestia injustificado, ya que, en cuanto una persona realiza el pago en caja, los productos pasan a ser propiedad del consumidor.
Asimismo, decreta que ningún establecimiento puede condicionar la entrada y salida de la tienda o el consumo, a la presentación obligatoria del ticket o recibo de compra.
El artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe a los proveedores de bienes o servicios realizar procedimientos que atentan contra la libertad, seguridad o integridad de las personas consumidoras, bajo el nombre de registros.
Es decir, está prohibido que una tienda haga la revisión o condicione al cliente al cotejo de productos adquiridos con el ticket de compra.
Para denunciar esta práctica puedes utilizar los siguientes canales:
Llamar al Teléfono del Consumidor: 55 5568 8722 o 800 468 8722 (horario de lunes a viernes de 09:00 a 19:00 horas; sábados, domingos y días festivos de 10:00 a 18:00 horas)
Enviar un correo electrónico a: denunciasprofeco@profeco.gob.mx
Presentar la queja de forma presencial en las oficinas de la Profeco
La dependencia federal puede imponer sanciones como multas o clausuras temporales a aquellos negocios que estén llevando a cabo esta práctica.