¿Es malo bañarse en Viernes Santo? La verdad detrás del mito
En torno a la Semana Santa existen diversas creencias, desde evitar bañarse en viernes hasta no vestir de rojo durante los días santos, prácticas arraigadas en tradiciones populares.
Esta celebración es una de las más importantes del cristianismo, pues conmemora los últimos días de vida de Jesucristo, desde su llegada a Jerusalén hasta su muerte y resurrección.
Más allá del ámbito religioso, tiene un fuerte componente cultural, especialmente en América Latina y España, donde se realizan procesiones, representaciones y actos de reflexión que también alimentan mitos y costumbres populares.

VER TAMBIÉN ¿Habrá Ley Seca en Coahuila? Estos estados la aplicarán en Semana Santa 2026
La Ley Seca, que consiste en la suspensión de venta y consumo de bebidas alcohólicas durante fechas conmemorativas, será aplicada en varios estados de MéxicoCreencias de Semana Santa: mitos y tradición
Durante la Semana Santa, persisten creencias como no bañarse en viernes o evitar vestir de rojo, prácticas que no forman parte de normas oficiales religiosas.
Estas costumbres surgen de tradiciones populares que mezclan simbolismo, superstición y religión, transmitidas por generaciones en distintas comunidades, especialmente en América Latina.
En el Viernes Santo, que recuerda la crucifixión de Jesucristo, se creía que bañarse podía traer desgracias o transformaciones. Evitarlo simbolizaba respeto, penitencia y recogimiento en un día considerado sagrado.

VER TAMBIÉN Viacrucis, futbol y más: así blindarán Torreón para un fin de semana de alta afluencia
Entre las actividades programadas destacan el Viacrucis que tendrá lugar en el Cristo de las Noas este viernesVestir de rojo en Semana Santa: significado
Durante la Semana Santa, la creencia de no vestir de rojo se relaciona con su simbolismo ligado a la sangre, la pasión y lo festivo.
En el Viernes Santo, que conmemora la muerte de Jesucristo, se promueven colores sobrios como negro, blanco o morado, asociados al luto, la pureza y la penitencia, por lo que el rojo podía interpretarse como falta de respeto.
Aunque estas ideas no son reglas oficiales, persisten por tradición cultural. Muchas personas las mantienen como una forma simbólica de respeto y para preservar costumbres heredadas de generaciones anteriores.