Estados Unidos evalúa escenarios para un posible fin del régimen cubano
En los últimos días, movimientos discretos dentro del Gobierno de Estados Unidos han comenzado a llamar la atención de analistas y funcionarios en la región.
Reuniones internas, evaluaciones de inteligencia y mensajes públicos medidos forman parte de un escenario en el que Washington observa con detenimiento la situación interna de Cuba y su entorno inmediato.
La caída de apoyos externos, el deterioro económico y la presión social en la isla han llevado a la Administración Trump a revisar sus cartas.
Washington ajusta su estrategia ante la crisis interna de Cuba
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, el Gobierno estadounidense ha intensificado contactos y análisis con la mira puesta en actores clave dentro del aparato cubano, particularmente funcionarios con acceso directo a los centros de decisión.
Funcionarios de la Administración consideran que la dirigencia cubana enfrenta uno de sus momentos más delicados en décadas, la pérdida de Venezuela como principal aliado y proveedor ha dejado a la economía cubana en una situación límite, marcada por escasez de alimentos, falta de medicinas y apagones constantes.
Washington calcula que, tras el corte del suministro venezolano, la isla podría quedarse sin petróleo en cuestión de semanas, lo que agravaría la parálisis productiva.
Aunque no existe un plan definido para poner fin al Gobierno comunista que ha controlado el país por casi siete décadas, dentro de la Casa Blanca se observa el caso venezolano como referencia, la captura de Nicolás Maduro y las concesiones posteriores de sus aliados son vistas, según el diario, como un precedente y al mismo tiempo una advertencia para La Habana.
En ese mismo tono, Washington ha advertido que no habrá más petróleo ni financiamiento mientras no existan cambios de fondo, además, la Casa Blanca busca golpear una de las principales fuentes de divisas del país: las misiones médicas en el extranjero, para ello, evalúa imponer restricciones de visas a funcionarios cubanos y a extranjeros que faciliten ese programa.