Cristiano Ronaldo es uno de los empresarios más influyentes de la actualidad.
A sus 40 años, Cristiano Ronaldo ha demostrado que su ambición no termina en la línea de cal. Para este 2026, el astro portugués ha consolidado un imperio diversificado que trasciende el deporte, posicionándose como una de las figuras más influyentes del mundo empresarial. Su movimiento más audaz ha sido la incursión definitiva en la industria de Hollywood mediante la fundación del estudio cinematográfico UR·Marv, en colaboración con el reconocido director Matthew Vaughn.
¿Cuáles son los negocios de Cristiano Ronaldo?
La alianza con Vaughn (director de Kingsman) no es solo un acuerdo de imagen: ya han rodado dos producciones cinematográficas y tienen una tercera en desarrollo. Según declaraciones del goleador ex Real Madrid a la revista Variety, este proyecto busca revolucionar la narrativa audiovisual respetando la tradición. Con esto, CR7 no solo busca audiencias, sino dominar la taquilla global, un terreno donde Vaughn ya tiene experiencia tras facturar millones con su productora Marv Studios.
Más allá del cine, el patrimonio de Ronaldo se sostiene sobre estructuras sólidas gestionadas a través de sus sociedades CR7 Lifestyle y CR7 SA. Sus ingresos anuales, que en 2024 ya superaban los 238 millones de euros según Forbes, provienen de un abanico de sectores que incluye:
- Hostelería y Salud: La cadena Pestana CR7 Lifestyle Hotels y sus clínicas de injerto capilar Insparya.
- Consumo y Moda: Sus líneas de fragancias, calzado y ropa interior, además de su participación en la marca de agua URSU y la firma de cerámica Vista Alegre.
- Bienestar y Tecnología: La app Erakulis y su cadena de gimnasios Crunch.
El éxito de estos negocios se apalanca en una presencia digital imbatible: con 651 millones de seguidores en Instagram, Cristiano es la persona más seguida del planeta, lo que convierte cada lanzamiento en un fenómeno de marketing instantáneo. Desde relojes de lujo con Jacob & Co hasta acuerdos con Binance, Ronaldo ha construido una red donde él mismo es el canal de distribución más potente del mundo.
En definitiva, en 2026, Cristiano Ronaldo ya no es solo un futbolista del Al-Nassr, sino un conglomerado viviente que, junto a socios estratégicos como Matthew Vaughn, está redefiniendo lo que significa el éxito post-carrera para un deportista de élite.