La semifinal entre Argentina e Inglaterra reaviva el recuerdo de la guerra de Malvinas para excombatientes y aficionados argentinos. (EFE)
La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, que se disputa este miércoles en Atlanta, trasciende el ámbito deportivo para miles de argentinos. A más de cuatro décadas de la guerra de Malvinas, excombatientes aseguran que este enfrentamiento "no es un partido más", pues evoca uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país.
Aunque el encuentro definirá a uno de los finalistas de la Copa del Mundo, para quienes participaron en el conflicto armado de 1982 representa también un recordatorio de las pérdidas humanas y de una herida que permanece abierta.
La guerra que marcó una rivalidad histórica
El conflicto por las islas Malvinas comenzó en abril de 1982, cuando la entonces dictadura argentina ordenó una incursión militar en el archipiélago, cuya soberanía también reclama el Reino Unido.
La guerra concluyó en junio de ese mismo año con un saldo de 649 argentinos y 255 británicos fallecidos. Entre los soldados argentinos había numerosos jóvenes reclutados de forma obligatoria, muchos de ellos sin preparación militar y con equipo insuficiente para enfrentar las condiciones del combate.

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Para el excombatiente Germán Bonanni, el duelo futbolístico despierta sentimientos que van mucho más allá del deporte.
"Un partido no nos va a devolver las islas ni a los compañeros que están enterrados allá, pero para todos los que estuvimos en Malvinas todo lo que represente al Imperio nos molesta y nos duele", expresó.
El escritor y excombatiente Edgardo Esteban recordó que durante los últimos días de la guerra seguían con atención los resultados de la Selección Argentina como una forma de encontrar esperanza en medio del conflicto.
Maradona y la "revancha" de 1986
La relación entre el fútbol y la guerra quedó marcada para siempre en el Mundial de México 1986, cuando Diego Armando Maradona condujo a Argentina a una histórica victoria sobre Inglaterra en los cuartos de final.
Aquel partido es recordado por los goles de la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo", anotaciones que para muchos argentinos simbolizaron una revancha emocional tras la derrota militar.
Años después, el propio Maradona escribió en su autobiografía que aquel encuentro representó "recuperar algo de las Malvinas", al recordar a los jóvenes argentinos que murieron durante la guerra.
Un simbolismo que trasciende el deporte
El historiador Federico Lorenz, especialista en la guerra de Malvinas, considera que cada enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra concentra una carga simbólica que supera el resultado en la cancha.
Explicó que estos partidos representan, para muchos argentinos, la confrontación entre un país que considera haber sido despojado de un territorio y una potencia mundial. En ese contexto, el fútbol se convierte en un espacio donde se expresan memorias, emociones y una sensación de reivindicación nacional.
Con este antecedente histórico, la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra vuelve a reunir deporte, memoria e identidad, en un duelo que para muchos continúa teniendo un significado que va mucho más allá del marcador.